La incertidumbre preside la repetición de las asambleas anuladas del Grupo

La incertidumbre preside la repetición de las asambleas anuladas del Grupo

La desunión hace imprevisible el resultado de unas votaciones orientadas a ratificar medidas ya aprobadas por los socios

E. C. GIJÓN.

El Tribunal Supremo ordenó la repetición de las asambleas del Grupo a las que, tras ser firmada la absorción del Centro Asturiano de La Habana de Gijón en sede notarial, les fue vetada la asistencia a los miembros de la entidad 'asumida'. En teoría, solo una posición contraria de los entonces obligadamente ausentes podría impedir la ratificación de los acuerdos. Y no parece que sea el caso, porque ni la plataforma de antiguos socios del Centro que coordinó las reclamaciones judiciales ni la última directiva de la desaparecida entidad han mostrado interés alguno en revertir los acuerdos anulados.

Sin embargo, la desunión de los socios del Grupo, algunos de ellos enfrentados a la actual directiva hasta el punto de promover una moción de censura, hace imprevisible el resultado de la reunión y su duración, con trece puntos en el orden del día.

Los representantes del Grupo, directivos y altos cargos profesionales del club, se han ocupado en los últimos días de explicar que llevar el conflicto a la asamblea de hoy solo puede perjudicar a la entidad como tal y, por lo tanto, más a sus socios que a sus directivos.

El anuncio del presidente del Grupo Covadonga, Antonio Corripio, en el sentido de que dimitirá si el próximo día 2 de septiembre no consigue apoyo mayoritario a la que es su segunda propuesta de presupuestos para el año, centra en esa fecha la atención de la contienda, pero no es descartable que la cita de hoy se convierta en banco de pruebas u oportunidad para cotejar fuerzas en un escenario público.

Moción de censura

La división en el Grupo es real y palmaria, con una batalla que, a veces, se libra sobre un polvorín, como es el caso de reconsiderar las decisiones tomadas en los últimos años. Cualquier chispa puede provocar una situación no programada por nadie.

En ese sentido, la anulación por la comisión electoral del procedimiento para presentar una moción de censura puede trasladar el mismo objetivo a un protocolo distinto a la recogida de firmas, si bien la proximidad del 2 de septiembre atenúa la tentación que podrían sentir los críticos de lanzar una ofensiva.

A juzgar por las últimas manifestaciones de ambas partes, la asamblea de hoy habría de ser tranquila y hasta rápida, a pesar de su denso contenido, pero la situación es demasiado tensa como para darlo por seguro.

En cualquier caso, la asamblea plebiscitaria será el próximo 2 de septiembre, cuando todos los socios del Grupo, alineados o no, tendrán oportunidad de expresar qué es lo que realmente quieren mediante una votación temporalmente amplia para propiciar una abundante participación.

De momento, a las siete de la tarde de hoy, en el Palacio de Congresos del Recinto Ferial Luis Adaro, la actual directiva del Grupo va a defender unas memorias y unos presupuestos pasados que no son los suyos, por una decisión que no es la suya y con una responsabilidad en todo el asunto que tampoco es la suya.

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