«No tenía intención de que Juanele fuese a la cárcel, denuncié lo que pasó»

Juanele y su abogado Guillermo Calvo, a la llegada a los juzgados. /  A. FLÓREZ
Juanele y su abogado Guillermo Calvo, a la llegada a los juzgados. / A. FLÓREZ

Ana Belén Espinosa, expareja del futbolista, declaró como acusada de la falsa denuncia de quebrantar la orden de alejamiento

OLAYA SUÁREZ GIJÓN.

«Llamé al policía que me hacía el seguimiento por la orden de alejamiento y fue él quien me recomendó que fuese tranquilamente a cenar y denunciase el quebrantamiento luego». Ana Belén Espinosa, la expareja del futbolista Juan Castaño Quirós, Juanele, se defendió ayer en el juicio en el se enfrenta a una pena de un año de cárcel por una denuncia falsa y un falso testimonio por haberle acusado de quebrantar la orden de alejamiento y comunicación por un delito de malos tratos.

«No tenía ningún interés en que lo condenasen y fuese a la cárcel. Solo denuncié lo que ocurrió. No mentí en ningún momento», dijo ante el juez Lino Rubio Mayo quien fuese compañera sentimental del exfutbolista del Sporting, Tenerife, Zaragoza y la Selección Española. La procesada aseguró en la sala de vistas del Penal 1 que aquel 20 de junio de 2015 salió de casa y vio «destrozo en el parabrisas del coche», por lo que decidió ir a la peluquería «para ver si también sufrido algún desperfecto». «Llegué y me encontré con una carta escrita por Juan que había dejado por debajo de la puerta», dijo, para a continuación manifestar que se había puesto «muy nerviosa, tenía mucho miedo».

La denuncia se interpuso unas semanas después de que el juez impusiese un año de prisión, a sustituir por tratamiento psiquiátrico ambulatorio. Según la fiscalía y la acusación particular, ejercida por el abogado Guillermo Calvo, la mujer «planeó el falso quebrantamiento para que fuese condenado y acabase en la cárcel». «Todo fue debidamente orquestado por los tres para acusar a Juan», señaló su letrado, refiriéndose a la expareja del futbolista y los dos testigos que presentó en la vista oral, un hombre y una mujer que ahora se enfrentan a una condena de multa por el delito de falso testimonio. El procesado negó que mantuviese una relación sentimental con Ana Belén Espinosa pese a que así quedó recogido en un parte de la Policía Local y en un vídeo grabado en un bar y que fue aportado en la vista oral. También la otra acusada aseguró que no mantenía una relación de amistad con Ana Belén, calificándola de «mero compañerismo».

El denunciante, Juan Castaño Quirós, que salió de prisión hace apenas dos semanas al concluir la condena de un año por violencia de género, declaró como testigo y negó haberle dejado una carta en la puerta de la peluquería a su excompañera sentimental. «Escribí esa carta pero meses antes, cuando rompimos la relación y quería volver con ella», declaró ante el juez. «La noche que ella dice que le rompí el parabrisas y le dejé esa carta no salí de casa, estuve con mi hija y mi sobrina y me fui a la cama a las diez», precisó.

Juan Castaño Quirós salió absuelto por la acusación del quebrantamiento tras la sentencia por la agresión con un bate de béisbol a la mujer. El juicio en el que ha pasado a ser acusación quedó visto para sentencia. «Cae todo por su propio peso», consideró el fiscal.

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