La investigación continúa abierta tras detener a doce personas y sancionar a 24

El último aficionado fue arrestado en Ibiza. El apresado en Toledo quedó en libertad y el resto pasará hoy a disposición judicial

P. L. GIJÓN.

Una docena de aficionados radicales fueron detenidos en los últimos tres días por su presunta implicación en los altercados ocurridos momentos antes del derbi que enfrentó al Sporting y al Oviedo en El Molinón. Según fuentes cercanas al caso, la investigación aún no ha concluido, aunque ya han sido arrestados los principales autores de los hechos que se saldaron con ocho agentes heridos. Pero la Policía Nacional no descarta que se produzcan más identificaciones. El último hincha fue detenido ayer en Ibiza. Entre el domingo y el lunes, los agentes arrestaron a siete personas en Gijón y al resto en Langreo, Cudillero, Luarca y Toledo. Tal y como explicaron fuentes policiales, todos ellos pertenecen a Ultra Boys y tienen antecedentes por hechos similares.

Atentado y lesiones

El seguidor del Sporting arrestado en Toledo fue puesto en libertad tras prestar declaración, mientras el resto permanece en sede policial a la espera de pasar a disposición judicial a lo largo del día de hoy, dado que, en algunos casos, se vence el plazo legal de 72 horas en que pueden estar retenidos por la Policía. Los diez ultras que se encuentran en los calabozos de la Comisaría de El Natahoyo se acogieron a su derecho a no declarar, así que lo harán mañana ante el juez. Los presuntos implicados en los altercados previos al derbi del sábado podrían hacer frente a las imputaciones de los delitos de desórdenes públicos, atentado a la autoridad y lesiones. Parte de los arrestados no cuenta con detenciones anteriores. Además, de los arrestos, la Policía Nacional tramitó 24 propuestas de sanción por la aplicación de la Ley contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte. Cifra que podría elevarse en los próximos días porque continúan las pesquisas.

Los hinchas que están en la Comisaría se acogieron a su derecho a no declarar

Los incidentes se produjeron cuando el autobús del conjunto local se aproximaba al estadio. A la altura de la rotonda situada junto a la esquina de la Tribunona con la grada norte, se desató una batalla campal entre aficionados y policías. Los agentes intervinieron para despejar el camino al autobús, que rodeaban los ultras con ánimos exaltados. Ante la actuación policial, los hinchas respondieron con una lluvia de objetos, que incluía desde botellas a vallas de contención.

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