Roncero, para siempre en el Codema

Roncero, para siempre en el Codema
Las tres hijas de José Antonio Roncero conversan con la alcaldesa tras el descubrimiento de la placa conmemorativa en la zona ajardinada junto al Codema. / DANIEL MORA

«Recogemos el cariño que sembró en vida», agradecen las tres hijas del legendario entrenador de balonmano y profesor del Corazón de María

Marcos Moro
MARCOS MOROGijón

José Antonio Roncero, legendario entrenador de balonmano, seleccionador nacional y profesor del Corazón de María fallecido en 2016, ya da nombre a la zona ajardinada junto al colegio donde, durante 43 años, dio clase de Educación Física. Más de un centenar de personas, entre familiares, amigos y antiguos alumnos, abarrotaron el espacio verde ubicado en la confluencia de la Costa con las calles General Suárez Valdés y Alarcón (frente al Mike's) que honrará para la posteridad la memoria de una de las figuras deportivas más importantes de los últimos tiempos en la ciudad.

Durante el acto institucional, la alcaldesa, Carmen Moriyón, destacó que Roncero, considerado como precursor y padre del balonmano asturiano, fue «una persona excepcional» cuya principal virtud fue «su invulnerable y eterno amor por Gijón». «Tuvo varias y grandes oportunidades profesionales de irse a Madrid o Barcelona que desdeñó porque siempre antepuso su deseo de preservar las raíces familiares y deportivas en Asturias y su preferencia por la educación de niños», remarcó la regidora.

También ensalzó como cualidad del homenajeado «su tenaz esfuerzo por contribuir a elevar el nivel deportivo de Gijón, Asturias y España». «Su herencia gigantesca la fue repartiendo cada año entre los miles de jóvenes gijoneses a los que iba conquistando con su carisma personal hasta conseguir que se implicasen lo mismo en el deporte base que en el deporte de élite; desde el colegio hasta las Olimpiadas», agregó.

Las tres hijas de Roncero -Mónica, Lola y Lorena-, se mostraron muy orgullosas y agradecidas por el reconocimiento municipal. «Nosotras recogemos lo que él sembró antes. Aparte de la trayectoria deportiva, era muy buena persona y eso lo resume todo. Todo el mundo lo quería y le apreciaba. Papá era un persona recta y que exigía, pero con cariño y respeto hacia todo el mundo», resaltaron.

El director del Codema, el claretiano Simón Cortina, puso de relieve que como profesor y entrenador «tuvo la capacidad de acometer grandes empresas, pero también el mérito de brillar personalmente y hacer brillar a otros en lo pequeño y en lo cotidiano». «Era servicial, atento y siempre estaba disponible para ayudar y colaborar con quien lo necesitase. Un hombre acompañado también de carácter y de rigor, al que no le valían las cosas hechas de cualquier modo, pero al tiempo de corazón grande y generoso», glosó Cortina.

Antonio Corripio, presidente del Grupo Covadonga, entidad de la que Roncero fue director deportivo, aseguró que su legado «sigue vivo y dando excelentes resultados» en la entidad de Las Mestas.

El secretario general de Foro Asturias, Francisco Álvarez-Cascos, el comisario jefe de la Policía Nacional de Gijón, Dámaso Colunga, y el portavoz del gobierno local, Fernando Couto, fueron algunos de los antiguos alumnos que tuvieron a Roncero como mentor y que acudieron al tributo póstumo. Coincidieron con antiguos docentes suyos como el histórico padre Villanueva y representantes de las nuevas generaciones de alumnos del Codema.

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