Un joven de El Entrego, quinto detenido por la agresión a Germán en Fomento

Acceso al Palacio de Justicia de Gijón, donde ayer aguardaban familiares del joven detenido. / PALOMA UCHA
Acceso al Palacio de Justicia de Gijón, donde ayer aguardaban familiares del joven detenido. / PALOMA UCHA

El juez decreta su ingreso en prisión tras prestar declaración, mientras el herido prosigue con su lenta mejoría

OLAYA SUÁREZ / ÓSCAR PANDIELLO GIJÓN.

Las investigaciones policiales en torno a la agresión del pasado día 14 a Germán Fernández sumaron un nuevo detenido el pasado viernes. Se trata de Rubén, un joven de 18 años que reside en El Entrego (San Martín del Rey Aurelio). Horas después de ser detenido, el presunto implicado pasó ayer por la tarde a disposición judicial para dar su versión de los hechos. Tras escuchar su declaración, el juez dictaminó prisión provisional para el joven, que se une así a Imad A. y Yeray R. como principales investigados en la causa.

Así, dos semanas después que Germán ingresase de gravedad en el HUCA a causa del fuerte golpe recibido en la cabeza frente a un local de Fomento, la Policía ya ha efectuado cinco detenciones. Las dos primeras, apenas una hora después de que ocurriese el ataque, se saldó con el ingreso provisional en prisión de Imad A. y Yeray R., identificados en el lugar de los hechos por varios testigos presenciales.

Más noticias

El miércoles 19, asimismo, las investigaciones llevaron a la detención de dos jóvenes más. David S. e Iván F. fueron detenidos tras recabar los nuevos relatos de varios testigos presenciales. Al igual que Imad A. y Yeray R., ambos ingresaron en prisión provisional tras declarar ante el juez. La decisión, sin embargo, no fue efectiva durante demasiado tiempo en el caso de Iván F. Escasas horas después de haberlo identificado fotográficamente, el único testigo que había situado al joven de 22 años en el lugar del ataque se personó en Comisaría para rectificar su testimonio. Según explicó, tenía dudas sobre la veracidad del relato aportado. En las horas previas, amigos y allegados de Iván F. habían comenzado una campaña en redes sociales insistiendo en que el joven no había estado en Fomento la madrugada del viernes y que, además, no conocía al grupo de amigos señalado como causante de la agresión a Germán.

Esta quinta detención llega tras las ocho declaraciones que se dieron cita en el juzgado el pasado lunes. Además, y como principal novedad, la Policía tuvo acceso en las últimas horas al testimonio de dos taxistas que trabajaban por Fomento en torno a las 4.10 de la mañana, momento en el que se produjo la brutal agresión.

Según fuentes judiciales, tanto testigos como parte de los detenidos había señalado a un cuarto implicado como responsable del fuerte golpe que acabaría con Germán en el suelo. La investigación, que sigue abierta, se centrará ahora en el grado de implicación de cada detenido y no se descartan nuevas actuaciones. Después del testimonio del pasado lunes de M. F., amigo cercano y compañero de trabajo de Germán, mañana acudirán a sede judicial dos personas más para prestar declaración.

Germán, «sin sedación»

Germán, por su parte, sigue con su lento progreso. El joven camarero gijonés de 24 años sigue ingresado en el HUCA con pronóstico grave pero su lucha ha llevado a entrever leves mejoras pese a las severas lesiones que presenta en la cabeza. Si el viernes sus familiares celebraron que el joven parecía «despertar» al «estirarse, coger la mano e intentar levantarse», las noticias que llegaron ayer desde el equipo médico del hospital ovetense siguen en la misma línea. «Ahora le han retirado toda la sedación y por lo que vemos está mejorando bastante bien», explica su hermana Marta tras el último encuentro con los especialistas del centro médico.

A corto plazo, los médicos siguen recomendando extrema cautela a la hora de valorar el estado del joven gijonés. Pese a ello, el optimismo ya se deja entrever entre los familiares. «Tiene todavía algún medicamento que le mantiene algo torpe pero se mueve mucho», explica Marta. De cara a los próximos días, se espera que los médicos retiren el tubo que regula su respiración, algo que ya han hecho con la aguja que le medía la presión intracreneal. «Dicen que la tiene estabilizada estos últimos días y que ya no hace falta», añade. Queda, por tanto, ver cómo reacciona tras la salida del coma inducido para valorar las posibles secuelas.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos