Un juez niega que el Ayuntamiento hiciera 'mobbing' a un delegado de Usipa

El trabajador atribuía a sus labores sindicales que le hubieran cambiado de un puesto en la Antigua Pescadería a otro similar en el centro de La Arena

I. VILLAR GIJÓN.

El juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 ha desestimado un recurso presentado contra el Ayuntamiento por un delegado sindical que calificaba de «represalia» el traslado de su puesto de trabajo de la Antigua Pescadería al Centro Municipal de La Arena. El demandante, presidente de la sección sindical de Usipa en el Consistorio, trabaja como informador en el servicio de Relaciones Ciudadanas. En diciembre de 2015 comunicó que quedaría liberado durante once meses para ejercer su labor sindical. Cuando se reincorporó, ocho meses antes de lo previsto, se le comunicó que lo haría en un puesto en el centro municipal de La Arena y no en la ventanilla que ocupaba habitualmente en la Antigua Pescadería, al estar ya ocupada. En su recurso aseguraba que en su nuevo destino «los tres puestos de atención al público que existían estaban ocupados, pudiendo alternarme entre ellos cuando se produjeran descansos, no asignándome tarea durante el resto del tiempo al no disponer de sitio físico ni equipo informático libre». Consideró que lo ocurrido «atenta contra el derecho a realizar mi trabajo en condiciones dignas y contra el de libertad sindical, al ser consecuencia de mi cargo». Y añadió que de repertirse en el tiempo «constituiría un caso de 'mobbing'». Pedía regresar a la Antigua Pescadería.

El juez admite la argumentación del Ayuntamiento de que el puesto de informador no está vinculado a un centro de trabajo concreto de los siete que tiene Relaciones Ciudadanas. Añade que a petición del demandante le instalaron una mesa y un ordenador, a pesar de que antes de su incorporación ya había cuatro personas alternándose en tres puestos.

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