Una jueza deniega el cambio de nombre a la transexual que denunció al Servicio de Salud

La gijonesa Claudia García.
La gijonesa Claudia García.

Claudia García, que figura en su DNI como Daniel, se quejará ante el Ministerio de Justicia y el Defensor del Pueblo y pedirá el cese de la magistrada gijonesa

LAURA CASTRO GIJÓN.

«Es un nuevo varapalo en esta lucha». Así define Claudia García, la transexual que denunció el año pasado al Servicio de Salud del Principado por el «trato vejatorio» recibido en la Unidad de Tratamiento de Identidad de Género, la sentencia emitida por una magistrada del Registro Civil de Gijón en la que se le deniega el cambio de nombre. La jueza consideró que esta joven de veinte años, en cuyo DNI aparece el nombre de Daniel García, no cumplía los requisitos necesarios consistentes en estar diagnosticado de disforia de género, no padecer trastornos de personalidad que puedan influir en la disforia reseñada y haber recibido tratamiento hormonal durante al menos dos años.

No obstante, Claudia discrepa. «Presenté todos los informes necesarios que avalan que cumplo con todos estos condicionantes», defiende. De hecho, en la propia sentencia del Registro Civil recoge dicha aportación documental. «En el informe emitido por una psiquiatra de Cabueñes se diagnostica trastorno mixto de la personalidad y trastorno de la identidad sexual», detalla. También narra que «empezó a recibir terapia hormonal por su propia iniciativa y sin seguimiento médico en el 2015». El fallo se hace eco de la operación de cuerdas vocales a la que Claudia se sometió el pasado mes de noviembre para que su voz, muy grave, sonara más aguda.

«Los jueces deben ser menos rígidos y no tener problemas de homofobia que hacen mucho daño»

«Es una tomadura de pelo. Primero dice que no cumplo los requisitos, pero sí que especifica que presenté los informes pertinentes. Está mintiendo descaradamente», critica la joven transexual. Claudia, que recurrirá la sentencia, ha decidido enviar una queja al Ministerio de Justicia y al Defensor del Pueblo pidiendo la inhabilitación de la magistrada del Registro Civil gijonés. «He publicado la resolución en mis redes sociales y estoy recibiendo mucho apoyo, en especial de la asociación Disex», comenta.

Sin embargo, asegura que también ha recibido numerosas críticas desde que hizo pública su denuncia al Servicio de Salud. Está convencida de que «hay muchas mentalidades que cambiar» y aconseja empezar por los profesionales que se relacionan con personas transexuales. «Los jueces deben ser menos rígidos y no tener problemas de homofobia. Hacen mucho daño a las personas, que como yo, estamos pasando por temas tan delicados».

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