El juzgado revisa el teléfono móvil del alumno del San Miguel

El juzgado revisa el teléfono móvil del alumno del San Miguel

El menor y sus padres declararon ayer. Hoy lo hará la profesora con la que, presuntamente, mantuvo una relación sentimental

P. SUÁREZ / O. SUÁREZ GIJÓN.

Tras la denuncia presentada por los padres del menor contra la profesora del colegio San Miguel con la que, presuntamente, mantuvo una relación sentimental, la investigación iniciada por el juzgado dio ayer sus primeros pasos. La parte denunciante, compuesta por el propio alumno junto con sus padres, prestó declaración y volvió a defender la versión inicial del menor, en la que este aseguraba haber mantenido una relación que traspasaba el ámbito educativo y de carácter sentimental con la profesora.

Según fuentes cercanas a la investigación, el alumno ha aportado una serie de conversaciones escritas que evidenciarían la existencia de tal vínculo con la docente. Unas conversaciones que están ahora en manos de la jueza, después de que el menor pusiera su teléfono móvil a disposición de los investigadores, quienes analizarán el dispositivo con la intención de determinar si las conversaciones han sido modificadas y si prueban o no la relación.

La otra pieza de la investigación encontrará mañana encaje, ya que también está prevista la declaración de la profesora. La docente, presumiblemente, negará la existencia de una relación extraordinaria con el alumno, como ya hizo en una entrevista concedida a EL COMERCIO, en la que rechazaba tajantemente el testimonio ofrecido por el menor. «No me une ningún tipo de relación extraordinaria con el alumno», manifestó entonces.

Tras la toma de declaración a las partes involucradas y el análisis de las pruebas facilitadas, será la jueza, Belén García Iglesias, quien decida si la causa debe seguir su curso o si, en cambio, debe ser archivada.

Al conocer la presunta relación por parte del entorno escolar, la Fiscalía solicitó un informe a la Unidad de Familia y Mujer (UFAM) de la Policía Nacional. En él se comunicaba que no habían apreciado ningún indicio de delito. Fue entonces cuando se inició, de manera paralela a la anterior, una nueva investigación, esta vez a la familia del alumno, ante una posible situación de desamparo del menor. Al concluir esas pesquisas la familia decidió presentar la actual querella, que provoca la vuelta del caso a su punto de partida pero esta vez en el juzgado de instrucción.

Por su parte, el colegio San Miguel de Pumarín, que desde un inicio decidió apartar a la profesora hasta que el caso fuese clarificado, mantiene su cautela y delega en el juzgado la responsabilidad de determinar si lo ocurrido supone algún tipo de infracción penal.

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