Las 'kellys' reclaman salud e igualdad

Eulalia Corralero, con pañuelo rojo, entre la vicepresidenta de la federación, Berta Flórez, y la representante en Asturias, Paloma Escobar, junto a otras compañeras. / AURELIO FLÓREZ
Eulalia Corralero, con pañuelo rojo, entre la vicepresidenta de la federación, Berta Flórez, y la representante en Asturias, Paloma Escobar, junto a otras compañeras. / AURELIO FLÓREZ

Las camareras de piso reciben el Premio Pasionaria, de IU, «por su lucha cotidiana» | «Empiezan a tomarnos en serio, pero les ha costado», afirman tras cuatro años asociadas para denunciar precariedad laboral y discriminación salarial

E. C. GIJÓN.

El Área de la Mujer de Izquierda Unida de Gijón entregó ayer a las 'kellys' el XXIV Premio Pasionaria en un acto que llenó el salón de actos del Centro Municipal Integrado de La Arena de público y, también, de admiración por las mujeres luchadoras.

Eulalia Corralero, presidenta de la federación estatal de las asociaciones que unen a las camareras de piso o limpiadoras de habitación de hotel, explicó qué les llevó a unirse y cómo la entrada en las redes sociales les permitió conseguir una coordinación que les ha dado voz en las instituciones.

Corralero contó que 'kelly' es una abreviatura de «que limpian». También dijo que la semilla de su unidad fue un autor hispanoamericano que desveló en un artículo periodístico la existencia de dolencias comunes a todas las limpiadoras de hotel. «Empezamos a pensar que si lo que a cada una nos pasaba es un problema común, a lo mejor no es porque seamos flojas», indicó.

Cuatro años después, Corralero sigue diciendo que «la principal reivindicación de las 'kellys' es la salud», pero en su lucha llevan también objetivos laborales que los sindicatos no han acertado a encauzar.

Nidia Gómez, responsable de Igualdad de Izquierda Unida Asturias, y Esther Crespo, su homóloga del Área de la Mujer de IU en Gijón, coincidieron ayer en denunciar la «brecha salarial» e «insufrible precarización» que detectan en el trabajo de las mujeres en comparación con el que realizan los hombres.

En similar sentido, el coordinador en Gijón de la coalición que otorga el Premio Pasionaria, Faustino Sabio, destacó la «lucha cotidiana» de las 'kellys' como el motivo de haberles concedido este galardón y elogió la «recuperación del valor de colectividad» frente al interés patronal de «desgajar a los trabajadores por razón de edad, sexo o de muchas otras maneras». También advirtió de que «las empresas se están haciendo más fuertes por la debilidad que la desunión provoca en los trabajadores».

Respecto al resultado de su lucha, las 'kellys' transmiten una sensación agridulce. Por una parte, sus representantes a escala estatal estiman que sus problemas siguen sin resolver y que, incluso, la aparición de empresas externas y subcontratadas por los hoteles bajó aún más sus salarios. Por otra, Corralero apenas se cree que las redes sociales hayan conseguido darles una voz que antes no tenían. «Empiezan a tomarnos en serio, pero les ha costado», señaló.

Con vistas al futuro, eso sí, la presidenta de la federación de 'kellys', que agrupa a nueve asociaciones formalmente constituidas en toda España, se muestra «muy esperanzada porque hasta el PP nos ha reconocido ya enfermedades derivadas de nuestro trabajo. Hemos salido a la calle, pero la lucha más efectiva consiste en presionar a los políticos y vamos a ganar, aunque sea por pesadas».

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