270 kilos de basura bajo la mar

Buceadores voluntarios reciben unas nociones teóricas sobre basura marina antes de la inmersión. / JOAQUÍN PAÑEDA
Buceadores voluntarios reciben unas nociones teóricas sobre basura marina antes de la inmersión. / JOAQUÍN PAÑEDA

Medio centenar de buceadores se suman a la III Limpieza Nacional de Fondos Marinos en el puerto deportivo de El Musel

GLORIA POMARADA GIJÓN.

Plásticos, neumáticos y aparejos de pesca para llenar cuatro contenedores de basura, con un peso cercano a los doscientos setenta kilos, fueron el resultado de la III Gran Limpieza Nacional de Fondos Marinos, a la que ayer se sumó por primera vez Gijón. De los más de mil buceadores y voluntarios que participaron en la iniciativa en treinta puntos de la costa española, medio centenar se echaron al agua en el puerto de El Musel. En apenas tres horas de inmersión por el reducido espacio del puerto deportivo frente a la playa de El Arbeyal se encontraron los más variopintos residuos: «Un ancla, una línea de cinco neumáticos, un tubo de PVC de cuatro metros, cables de metal, redes, piezas de barco, tenedores, preservativos, mosquetones, latas, mangueras, escobas, un mp3 y hasta una maleta con ropa dentro», enumeró María Nazarena Pérez, de O2 Inmersión, escuela de buceo que coordina la cita medioambiental en la ciudad. «Esto ha sido en un ratito de limpieza, si se hiciese una con más tiempo y personal profesional se sacaría muchísimo más», indicó.

El objetivo de esta acción es precisamente concienciar sobre la presencia de residuos en los fondos marinos y su impacto en el ecosistema. «El principal efecto nocivo es la degradación, si las especies se fijan a la basura se dispersan. También entran más especies invasoras como las bellotas de mar, que acaban pegadas a los pantalanes», explicó Fernando Rayón, que actualmente realiza una tesis sobre basura marina en la Universidad de Oviedo. De la mano del biólogo llegó la vertiente divulgativa de la jornada, en la que los datos pusieron de manifiesto la problemática que atraviesan mares y océanos. «El número de residuos aumenta cada año, diría que son ya quince millones de toneladas las que se vierten a la mar», destacó en una charla ante los voluntarios. Sobre su procedencia, «solo un 20% es de los barcos y la pesquería. El 80% se genera en tierra, pero no únicamente aquí de Gijón, también viene de Madrid o Moscú». La situación se agrava con la ubicación de la basura marina, con un 99% depositada «a una profundidad de entre 4.000 u 6.000 metros, donde no podemos ir a por ella». Las observaciones de los buceadores respaldan el dato. «El problema no es solo la suciedad de este recinto, sino que cuando vamos buceando por ahí vemos de todo. La gente va en barco o está en el Cerro y tiran latas al mar», lamentó David Ovide, administrador gerente de la escuela de buceo.

Las cifras totales de basura marina extraída durante este fin de semana en la Gran Limpieza Nacional se volcarán en una aplicación que servirá de base para diseñar planes de actuación contra la contaminación marina. El pasado año, la Red de Vigilantes Marinos retiró más de diez toneladas de basuras de la mar.

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