De la Laboral al Gedo con el chándal verde

Emilio Varela Balado. / E. C.

El jesuita Emilio Varela, fallecido a los 86 años tras 46 de docencia en Gijón, será recordado esta tarde con una misa en El Natahoyo

A. AUSÍN GIJÓN.

Entre sus dones, destacaban la sencillez, la amistad, un caótico trastero donde siempre encontraba lo que buscaba para las clases de Electrónica y una «inconfundible bici» que parecía echa a remiendos con la que cruzaba Gijón de punta a punta con su chándal verde fluorescente. El jesuita Emilio Varela ejerció de profesor en Gijón durante 46 años. Primero, desde 1956, en la Laboral; y, tras la marcha de la orden del complejo de Luis Moya, de profesor y coordinador de los servicios generales y mantenimiento en la Fundación Revillagigedo de 1978 a 2002. Fue tan servicial e imprescindible que cada vez que faltaba se le echaba de menos al instante. Así lo recordaba ayer Miguel Ángel Tocino, expárroco de San Esteban del Mar, en la afectuosa glosa realizada por su reciente fallecimiento, a los 86 años, en Villagarcía de Campos (Valladolid).

El padre Emilio, coruñés de nacimiento (Folgoso-Sobrado, 1931), murió el 4 de septiembre y esta tarde, a las siete, será recordado en una misa en San Esteban del Mar, donde también se rendirá homenaje a otros tres jesuitas fallecidos el último año: Enrique Prieto Rueda, Darío Gallego Tabres y Luis Martínez de la Vega.

Otros tres homenajeados

Enrique Prieto estuvo en la parroquia de 1972 a 1988, período en el que ejerció como profesor, coordinador general, coordinador pastoral y rector del centro de FP. Darío Gallego Tabres ejerció de profesor, fue coadjutor y atendió el dispensario médico entre 1966 y 1981. Y Luis Martínez de la Vega fue profesor y prefecto general de la Fundación Revillagigedo entre 1976 y 1988; y coordinador del departamento de Tecnología, profesor ministro y coordinador de servicios generales y consiliario del Gedo entre 1996 y 2016.

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