Lágrimas de San Pedro para abrir la semana de Pasión

El paso del Silencio, o Lágrimas de San Pedro, volverá a recorrer el centro de la ciudad. /  DANIEL MORA
El paso del Silencio, o Lágrimas de San Pedro, volverá a recorrer el centro de la ciudad. / DANIEL MORA

La procesión del Silencio, que partirá del Campo Valdés, evita por segundo año consecutivo las calles de Cimavilla

LAURA CASTRO GIJÓN.

Los pasos y las tallas volverán después de un día de descanso para abrir la semana de Pasión con las esperanzas puestas en que la lluvia dé una tregua tras obligar el domingo de Ramos a limitar las procesiones al interior de los templos. Aunque se prevén intervalos nubosos y algunos chubascos, serán de carácter débil y subirán las temperaturas, que oscilarán entre los ocho y los veinte grados.

Una predicción más positiva que la del pasado domingo y que permitirá a la procesión de las Lágrimas de San Pedro, también llamada del Silencio, ser la protagonista de este Martes Santo con la iglesia parroquial del mismo nombre como escenario principal de las celebraciones. Arrancarán con el Sacramento de la Penitencia a las ocho de la tarde y una hora después saldrán los pasos de La Flagelación y Lágrimas de San Pedro. Partirán del Campo Valdés y recorrerán el paseo del Muro, Cabrales, Julio Somoza y San Bernardo hasta llegar a la calle San Antonio. Desde ahí emprenderán el camino de regreso atravesando la calle Instituto, el Marqués y la plaza Mayor para despedirse, de nuevo, en Campo Valdés.

El recorrido vuelve a evitar por segundo año consecutivo las calles de Cimavilla, a pesar de tener un gran raigambre en el barrio alto desde sus inicios hace seis años. «El mal estado del suelo y el paso estrecho entre las terrazas», era ya el año pasado el principal motivo de la modificación de la ruta, tal y como señaló Andrés Lorenzo, maestro de ceremonias de la Hermandad de la Santa Vera Cruz, encargada de la organización.

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