Un lazo rojo incandescente

Un lazo rojo hecho con velas iluminó la plaza Mayor en homenaje a los enfermos de sida. / JORGE PETEIRO
Un lazo rojo hecho con velas iluminó la plaza Mayor en homenaje a los enfermos de sida. / JORGE PETEIRO

«Los prejuicios contra el sida son más destructivos que el propio virus», alertan tras llenar de velas la plaza Mayor

ANA SOLÍS GIJÓN.

Desde la mañana, los actos por el Día Mundial del Sida se sucedieron. Por la mañana, decenas de personas se congregaron ayer en Los Pericones para rendir homenaje a las víctimas del VIH ante el 'Bosque de la Memoria', obra del senegalés Mohamadou Ndoye Douts. Por la tarde, agarrados de la mano, casi un centenar formaron un extensa cadena humana. Unidos, recorrieron la distancia que separa La Escalerona de la plaza Mayor. Allí, Loli Fernández, presidenta del Comité anti Sida de Asturias, leyó un manifiesto contra la discriminación y los estigmas que la sociedad tienen hacia los enfermos de VIH. «Los prejuicios son más destructivos que el propio virus. Sigue sin haber curación ni vacuna contra él y eso nos hace muy vulnerables», proclamó. A pesar de la lluvia, el público no dejó de escucharla. «Se trata de nuestro derecho a la salud», continuó. El objetivo mundial es «conseguir el 90/90/90 para el año 2020» (90% de personas diagnosticadas, 90% de personas en tratamiento y 90% con carga viral indetectable). Y, así, erradicar este virus mortal.

Tras la lectura, depositaron velas encendidas formando un gran lazo rojo en la plaza. Loli Fernández también recordó que «el Ayuntamiento, este año, no colocó el lazo en su balcón», algo que para los afectados «habría sido un bonito gesto de apoyo. Pues es lo único que se les pide», advirtió. Después, disfrutaron de una merienda en los soportales.

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