«Limpiaremos las migas de las mesas lo antes posible»

Representantes municipales y de Otea muestran los carteles de la campaña de concienciación contra los restos de comida en las terrazas. / CITOULA

Los hosteleros se comprometen a poner también de su parte para evitar la presencia de aves en las terrazas

I. VILLAR GIJÓN.

«Tengamos la tapa en paz». Es el ruego que hacen los hosteleros de la ciudad en la campaña que acaban de poner en marcha en colaboración con el Ayuntamiento para concienciar a la ciudadanía del problema que representa la presencia de aves y otros animales en las terrazas de hostelería a causa de los restos de comida que quedan en las mesas o a la que muchos clientes arrojan directamente al suelo para alimentar a palomas y gaviotas. «A veces hay quien les tira un poco de pan para hacer la gracia. Pero debemos pensar que estas aves, si ven que en un sitio se les da de comer, van a estar ahí siempre», apuntaba Juan Carnicero, de la junta local de Otea, patronal de la hostelería y hotelería de Asturias. «Esto no es una cuestión de maltrato o no maltrato animal, sino de salubridad y convivencia. Y queremos la implicación de todos los ciudadanos», añadió la responsable del área medioambiental del Ayuntamiento, Clara González-Pedraz.

Otea repartirá entre los establecimientos de Gijón, sean o no socios de la entidad, 650.000 servilletas y un millar de carteles en los que piden colaboración a los clientes para evitar la proliferación en las terrazas de estos comensales indeseados. «Rogamos que no alimenten a las palomas, a las gaviotas, ni a ningún ave ni animal en general, voluntaria o involuntariamente. Y que extremen el cuidado para que no quede comida a su alcance». Aparte de no arrojar comida al suelo intencionadamente, el presidente de Otea, José Luis Álvarez Almeida, planteó alternativas para los restos que se quedan sobre la mesa tras comer la tapa o el pincho, como por ejemplo «ponerles encima un plato o taparlos de alguna manera».

Pero los hosteleros no van a dejar toda esta tarea de prevención en manos de sus clientes. «Nosotros intentaremos limpiar lo antes posible las mesas después de una consumición, algo que no siempre hacemos con la rapidez que nos gustaría», prometió Juan Carnicero. Como complemento a la campaña de concienciación dirigida a la ciudadanía, Otea plantea además varias recomendaciones a los establecimientos, como usar algún tipo de tapadera para cubrir los alimentos que sirvan en el exterior, colocar «barreras físicas» como redes y pinchos en aleros, salientes y cerramientos «para impedir el acceso de las aves a las zonas de consumo de comidas y bebidas», extremar la limpieza de restos de comida en el suelo y mantener «convenientemente cerrados e inaccesibles las papeleras y contenedores de basura. José Luis Álvarez Almeida recordó que la entidad que preside llevaba tiempo reclamando alguna acción como la presentada ayer y animó a otros ayuntamientos a secundar esta iniciativa.

Limpieza de excrementos

Además de la «incomodidad» que causa a los usuarios de las terrazas la presencia de estos animales, todos los intervinientes destacaron que «también hay un problema por la posible transmisión de enfermedades». La gerente de Emulsa, Pilar Vázquez, explicó que de las 30.000 actuaciones de limpieza con agua a presión en «puntos de uso intensivo», 2.980 estuvieron relacionadas con la presencia habitual de excrementos de animales en determinados espacios. Y añadió que la presencia de comida en el suelo «reduce la efectividad de los cebos que ponemos en las alcantarillas para la desratización».

Por su parte Clara González-Pedraz recordó las campañas de control de la población de aves que realiza el Ayuntamiento. Dos veces al año se realizan capturas de palomas, con especial atención a las zonas sobre las que existen más quejas ciudadanas. En los últimos años se ha actuado asiduamente en las proximidades de terrazas de hostelería. Entre 2006 y 2012 -último censo existente- la población de palomas se redujo de 5.000 a 2.000 individuos, «pero su elevada tasa de reproducción, favorecida por el cebado por algunos ciudadanos, les permite recuperarse rápidamente». En cuanto a las gaviotas, desde 1996 se hacen campañas de retirada de nidos que mantienen su población estabilizada en aproximadamente 650 parejas reproductoras.

Más

Fotos

Vídeos