Llega la temporada del ocle y el permiso para trabajar con máquinas

Cantidades enormes de algas, en el arenal de San Lorenzo, con San Pedro al fondo. / AURELIO FLÓREZ
Cantidades enormes de algas, en el arenal de San Lorenzo, con San Pedro al fondo. / AURELIO FLÓREZ

La recolección de algas por sistema de arranque desde embarcación lleva más de una semana interrumpida por el mal tiempo, pero sigue abierta

E. C. GIJÓN.

Septiembre suele ser mes de tránsito en lo que a recolección de algas y específicamente de ocle se refiere. La temporada del sistema de arranque mediante buzos apoyados desde embarcación profesional de pesca se extiende cada año desde el día primero de julio hasta el 30 de septiembre. El sistema requiere mar en calma y es en los meses de verano cuando más fácilmente se dan las circunstancias adecuadas.

Con la arribazón ocurre lo contrario, ya que, en esta modalidad, los recolectores no tocan los campos, sino que se limitan a recoger las algas que, arrancadas por la mar, llegan al litoral. Ambos sistemas son complementarios, en el sentido de que requieren condiciones contrarias, y profesionales hay que trabajan tanto el arranque como la arribazón, si bien la explotación desde lancha está reservada a pescadores profesionales, mientras que la Dirección General de Pesca Marítima del Principado expide las licencias para recoger algas en la costa sin mucho más requisito que solicitarlas, con un pago más simbólico que recaudatorio de unos cinco euros por persona y año.

Septiembre es, como queda dicho, periodo de transición. En principio, por causas naturales, ya que las mareas empiezan a ser más fuertes. La arribazón requiere mar de fondo de al menos dos metros y corrientes en dirección norte-sur, para que las algas ya sueltas lleguen al litoral asturiano. En esas condiciones, el arranque tiene que parar, y fuentes del sector indicaron ayer a este periódico que la actividad lleva desde el miércoles de la pasada semana parada, aunque hay confianza en aprovechar todavía varios días de la segunda quincena del mes.

La época de recogida empezó ayer y se prolongará hasta el 15 de marzo de 2018

Una segunda razón es económica, ya que tanto el Principado como la Demarcación de Costas quieren preservar la entrada de maquinaria en los arenales durante la temporada turística.

Puede haber más o menos respeto a la norma y más o menos permisividad, pero, oficialmente, la temporada de recogida de algas de arribazón va desde el 15 de septiembre de cada año hasta el 15 de marzo del año siguiente. En todo caso, las licencias para meter tractores y otras máquinas a las playas hay que renovarlas cada año y pueden variar las normas en cada concejo. En algunos casos, los recolectores sólo pueden trabajar durante la noche, pero las máquinas disponen de la luz necesaria para poder hacerlo.

Playas emblemáticas, como la gijonesa de San Lorenzo, también reciben en ocasiones la visita de los recolectores, pero sin dar lugar a molestias para los bañistas. Hay que tener en cuenta, en ese sentido, que retirar las algas, en condiciones y horarios adecuados, no deja de ser una limpieza realizada por profesionales.

Este año la temporada de arribazón parece adelantarse un poco, aunque no extraordinariamente, porque las condiciones naturales se alían con las normas administrativas.

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