'Makelele': «Lo de Sonia no fue culpa mía. Estoy sufriendo mucho en la cárcel»

'Makelele', ayer, en la Audiencia Provincial. / JOAQUÍN PAÑEDA
'Makelele', ayer, en la Audiencia Provincial. / JOAQUÍN PAÑEDA

Las acusaciones pidieron ayer que se prorrogue la prisión preventiva para el acusado de la muerte de la hostelera de la Ruta al apreciar riesgo de fuga

OLAYA SUÁREZ GIJÓN.

'Makelele' tiene una nueva relación sentimental con una mujer española desde hace más de un año. Fue el argumento esgrimido por su abogada para respaldar el arraigo que supuestamente tiene en Gijón y que frenaría esa fuga que alegaron la Fiscalía y la acusación particular para solicitar ayer la prórroga de la prisión preventiva hasta que se celebre el juicio por el crimen de Sonia Meléndez Mitre, la que fuera su pareja sentimental y jefa en una vinatería de la Ruta en la que trabajaba.

La vista se celebró en la Sección Octava de la Audiencia Provincial ante el magistrado Bernardo Donapetry, encargado ahora de dictaminar si se decreta la permanencia en prisión del acusado más allá de los dos años que un reo puede esperar para ser juzgado. Dada la gravedad del delito y un supuesto riesgo de fuga, el fiscal y al abogado de la acusación , José Joaquín García, pidieron que continúe en el centro penitenciario de Villabona. La vista oral se celebrará previsiblemente antes de que concluya el año, mediante la modalidad de jurado popular. Haciendo uso del turno de intervención que le dio el magistrado, 'Makelele' pidió salir de prisión: «Estoy sufriendo mucho en la cárcel, quiero salir hasta que sea el juicio. Lo de Sonia no fue culpa mía», dijo. El propio tribunal de la Sección Octava de la Audiencia Provincial emitió el pasado mes de julio un auto por el cual se denegaba la puesta en libertad solicitada por su letrada, Ana Gloria Rodríguez. Durante la fase de investigación policial, el sospechoso intentó conseguir un pasaporte, supuestamente para huir del país.

La Fiscalía solicita para Abdou Ndiaye, conocido como 'Makelele', quince años de prisión por el asesinato de la popular hostelera, en julio de 2015. La acusación pública aprecia en el crimen los agravantes de parentesco y de discriminación por razones de género y describe al procesado como violento y posesivo con la que era su pareja, muy alejado al carácter afable que mostraba con los clientes de la vinatería en la que trabajó como camarero durante años. «Tenía un carácter autoritario, pretendía imponer su criterio y adoptó de forma progresiva actitudes de control y de dominación tanto en el ámbito de la relación personal como con ocasión del desempeño de su actividad laboral», señalan en el escrito de calificación. La acusación particular considera que los hechos son constitutivos de un delito de asesinato.

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