El mercante 'Vera Rose' abandona El Musel tras 92 días retenido

El 'Vera Rose', carguero de pabellón panameño controlado por armador turco. / E. C.
El 'Vera Rose', carguero de pabellón panameño controlado por armador turco. / E. C.

Entró el pasado 11 de abril con una avería en la máquina y no pudo continuar su rumbo a Turquía hasta el 10 de julio

E. C. GIJÓN.

Solo un barco fue retenido en el primer semestre del año como consecuencia de las inspecciones que realiza la Capitanía Marítima de Gijón conforme al Memorándum de París, convenio internacional destinado a impedir la navegación de buques que no respeten los estándares de seguridad. La cifra es similar a la de iguales periodos de otros años, pero en este caso se da la circunstancia de que la inmovilización duró nada menos que 92 días, y eso sí que excede mucho lo normal.

El barco en cuestión es el 'Vera Rose', un carguero con doce años de antigüedad que entró en El Musel de arribada el pasado día 10 de abril, tras detectar problemas en la máquina.

La posterior inspección permitió detectar no solo esos problemas en la máquina, sino también que los motores auxiliares no funcionaban. Se registraron un total de nueve anomalías, tres de las cuales están consideradas motivo suficiente para la paralización del barco.

La reparación de las irregularidades se demoró más de lo habitual y, según pudo saber EL COMERCIO, el armador, de nacionalidad turca, aunque el 'Vera Rose' navega con bandera panameña, contrató a técnicos portugueses para efectuar la reparación.

Tan largas estancias de un buque atracado a puerto suelen estar relacionadas con serios problemas financieros que acaban con las tripulaciones abandonadas a bordo de barcos convertidos en poco menos que chatarra y pendientes de resoluciones judiciales por las deudas que acumulan.

El caso más significativo en el puerto de El Musel en lo que va de siglo fue el 'Civra', carguero de pabellón turco que llegó a Gijón el día nueve de diciembre de 2009 y quedó bloqueado hasta el 10 de noviembre de 2011, es decir, casi dos años después, autorizado exclusivamente a dirigirse a un astillero libanés que tenía contratada su reparación.

En el caso del 'Vera Rose', lo único raro fue el tiempo que tardó en solucionar la avería detectada y pudo continuar rumbo a Turquía, con una partida de productos siderúrgicos, con total normalidad, 92 días más tarde.

Inspecciones

La Capitanía Marítima de Gijón inspeccionó en el primer semestre del año un total de 27 barcos atracados en El Musel conforme al Memorándum de París, con el ya citado resultado de una retención. En el mismo periodo del pasado año fueron 21 los buques controlados, con el mismo resultado de un retenido, en aquel caso el granelero 'Cape Triumph', también de pabellón panameño, al que bastaron dos días para solucionar sus problemas.

En el segundo semestre de 2016 también se produjo una retención, la del 'King Sail', curiosamente también de pabellón panameño.

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