México protege a Revillagigedo

El archipiélago de Revillagigedo, arriba. Abajo, Juan Vicente de Güemes, hijo del primer conde de Revillagigedo y virrey de Nueva España (México) de 1789 a 1794./
El archipiélago de Revillagigedo, arriba. Abajo, Juan Vicente de Güemes, hijo del primer conde de Revillagigedo y virrey de Nueva España (México) de 1789 a 1794.

El presidente Peña Nieto firmó el decreto que declara parque nacional al archipiélago dedicado al conde

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

Las islas Revillagigedo, descubiertas en 1533, conforman un archipiélago a unos 700 kilómetros del estado mexicano de Colima, en pleno océano Pacífico, que el pasado viernes se convirtieron en el mayor parque nacional marítimo de América del norte, con 14,8 millones de hectáreas. El presidente Enrique Peña Nieto firmó el decreto que, además, prohibirá cualquier tipo de actividad pesquera en la zona.

Este conjunto de islas fueron nombradas así en honor a Juan Vicente de Güemes Pacheco y Padilla, conde de Revillagigedo y 52 virrey de Nueva España (vasto territorio que incluía el actual México), entre los años 1789 y 1794. Gran benefactor de Asturias, en general, y de Gijón, en particular, Juan Vicente de Güemes fue hijo del primer conde de Revillagigedo, Juan Francisco de Güemes, que recibió el título de Fernando VI, cuando lo creó en 1749 por su participación en el sitio de Gibraltar, la conquista de Orán y la defensa de Cuba contra los ingleses. Los cronistas discrepan en si su hijo Juan Vicente nació en Cantabria o en La Habana, pero lo que sí está claro es que se preocupó de mejorar urbanística y sanitariamente Ciudad de México, hasta tal punto que, tras su marcha, la capital azteca fue llamada la 'ciudad de los palacios'.

También se empleó en mejorar las comunicaciones y el tráfico comercial y emprendió varias expediciones, como la del capitán Alejandro Malaspina para asegurar las posesiones españolas en California, El Salvador y Guatemala. En 1790, el conde ordenó la ocupación estas islas.

El archipiélago de Revillagigedo fue bautizado así en su honor y la historia es llamativa. El hecho es que en 1973 el capitán inglés James Colnett fue capturado por un barco español cuando realizaba investigaciones en una de esas islas. Llevado a México, el conde le liberó y en agradecimiento Colnett nombró al conjunto de islas archipiélago de Revillagigedo.

Un laboratorio natural

Se trata de un ecosistema único de cuatro islas volcánicas que se encuentran deshabitadas, llamadas Socorro, Clarión, San Benedicto y Roca Partida. En 1994 fueron declaradas área natural protegida y en 2008, reserva de la biosfera. En julio de 2016 la Unesco reconoció al archipiélago como Patrimonio Natural de la Humanidad. El viernes se dio un nuevo paso en su protección con su declaración como parque nacional.

El archipiélago tiene un incalculable valor medioambiental, con cientos de especies marinas, muchas de ellas en verdadero riesgo de desaparecer. En sus aguas crían animales como la ballena jorobada o el tiburón de puntas blancas. En este verdadero laboratorio natural se pueden encontrar también numerosos tipos de corales, moluscos, crustáceos, peces pelágicos y tiburones.

Otro de los aspectos más importantes de este grado de protección del archipiélago, según los expertos, es que facilitará la conectividad de las especies con otras zonas protegidas del Pacífico, como son Galápagos (Ecuador), Malpelo (Colombia) y Cocos (Costa Rica).

A partir de ahora, la Marina Armada de México realizará acciones de vigilancia, equipamiento y capacitación en la zona, controlándola en tiempo real y llevando a cabo acciones de educación ambiental dirigida a los pescadores. Eso sí, entre sus cometidos también estará el de sancionar a los infractores que pesquen en esas aguas.

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