Más de la mitad de los conductores que dan positivo en alcohol duplican la tasa legal

Más de la mitad de los conductores que dan positivo en alcohol duplican la tasa legalGráfico

La Policía Local denuncia como media una infracción cada catorce horas por ir al volante tras haber bebido

IVÁN VILLAR GIJÓN.

El consumo de alcohol es, junto con la velocidad, uno de los principales factores de riesgo en carretera. De acuerdo con la última memoria del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, correspondiente a 2016, el 29,5% de los conductores fallecidos en accidente de tráfico en España dieron positivo en un posterior análisis de sangre. Ese mismo año, según la Dirección General de Tráfico, también superaron la tasa permitida el 27% de los automovilistas que fueron sometidos a un test de alcoholemia tras haberse visto involucrados en algún accidente. Y hace tan solo una semana la conducción bajo un estado de embriaguez pudo ser igualmente un elemento clave en el atropello que le costó la vida a Juan Fombona en las calles de Somió.

Desde hace años los diferentes cuerpos con competencias en materia de tráfico han reforzado la vigilancia sobre el alcohol al volante, con controles regulares, principalmente los fines de semana y en fechas especialmente sensibles como las diferentes fiestas de verano y las navidades. En el caso de la Policía Local, en 2016 las pruebas realizadas se saldaron con 634 sanciones de entre 500 y 1.000 euros cada una, y la retirada de entre 4 y 6 puntos, por superar los máximos que fija la ley. Fueron un 5% más que el año anterior, cuando por este motivo se impusieron 603 multas. A ellas hay que sumar las impuestas a otros quince conductores que se negaron a practicar el test de alcoholemia, cuatro de ellos estando implicados en accidentes de tráfico.

Más información

Pero más allá de unos datos que indican que, de media, cada catorce horas los agentes municipales detectan a una persona conduciendo con niveles de alcohol superiores a los legalmente permitidos, resulta preocupante en qué medida cada uno de ellos sobrepasa la tasa establecida. Entre los 1.237 positivos registrados entre 2015 y 2016, hubo 652, un 52,7%, de personas que no solo habían bebido más de lo que consiente la ley, sino que incluso duplicaban ese límite.

La tendencia, además, ha ido al alza. Si en 2015 el porcentaje de positivos que sobrepasaban el doble de lo permitido era del 51,5%, el año pasado esta cifra se elevó hasta el 53,7%, para dar así el promedio del 52,7% ya indicado como suma de los dos últimos ejercicios.

La normativa vigente fija como límite general una tasa 0,25 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, nivel que se controla haciendo soplar a los conductores en un alcoholímetro. En el caso de los conductores noveles, profesionales y de servicios de urgencia o mercancías peligrosas, el máximo es de 0,15 miligramos por litro de aire. Por esta vía en 2016 se detectaron 612 positivos, entre los cuales hubo 309 conductores en general que presentaban una tasa superior a 0,5 miligramos y 22 noveles o profesionales que excedían de 0,3 miligramos. En ambos casos, el doble de lo permitido para ellos.

En el caso de los controles en sangre, el límite es de 0,5 gramos de alcohol por litro para el grueso de los conductores y de 0,3 gramos para quienes están en su primer año de carnet o tienen la conducción como profesión. Mediante estas pruebas el año pasado hubo 22 positivos, de los que 10 duplicaban la tasa legal.

Fines de semana

El consumo de alcohol al volante está muy ligado al ocio del fin de semana, como muestra el hecho de que el 55,9% de los positivos detectados el año pasado fueron en alguno de esos días. El 23,5% de las sanciones se pusieron en domingo, otro 19,5% en sábado y un 12,9% en viernes. Los lunes se registraron un 12,3% de las multas por alcoholemia, los martes el 9,4%, los miércoles un 10,2% y los jueves el 11,9%. Por calles, un 7,2% de los positivos se dieron en la avenida de la Costa, seguida de la del Llano (6,6%), Juan Carlos I (55%), Constitución (4,2%) y Rodríguez San Pedro (3,1%).

En 2016 otros 78 conductores fueron sancionados con 1.000 euros y la retirada de 6 puntos al detectarse la presencia de drogas en su organismo. A mediados de este año la Policía Local se ha dotado de nuevos kits para hacer test de saliva en busca de sustancias como cannabis, cocaína, anfetaminas, opiáceos y ketamina. La intención es que ahora cada control de alcoholemia vaya acompañado de otro de drogas.

Temas

Gijón

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos