La muerte del gijonés Arturo Larroza conmociona al montañismo asturiano

En la imagen, Arturo Larroza, el montañero fallacido./E. C.
En la imagen, Arturo Larroza, el montañero fallacido. / E. C.

El experimentado montañero gijonés, presidente del grupo de montaña San Nicolás, ha perdido la vida en la zona del pico Vigueras, en Peñamellera Baja

LUCÍA RAMOS / AIDA COLLADO

El montañismo asturiano vuelve a estar de luto. El cuerpo sin vida de Arturo Larroza Hevia, presidente del grupo de montaña San Nicolás de Gijón, ha sido encontrado poco antes de las 10.30 horas de este domingo en la cara noroeste del pico Vigueras, ubicado entre las localidades de Oceño y San Esteban de Cuñaba, en el concejo de Peñamellera Baja, donde se le perdió la pista este sábado.

La voz de alarma la dio una compañera, con quien estaba revisando una ruta. Fue a las 19.53 horas del sábado. Larroza, de 68 años, no había llegado al punto de encuentro. Entonces se puso en marcha un operativo de búsqueda del que formaban parte bomberos del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA) de los parques de Cangas de Onís y Llanes, el Servicio de Montaña, a bordo del helicóptero medicalizado, y el Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (Greim) de la Guardia Civil con base en Cangas de Onís. Esta mañana se sumaron, la Unidad Canina y varios vecinos. Entre ellos el pastor José María Corces, conocedor de la zona y quien guio a los efectivos por la ruta que debió seguir el desaparecido. Una vez localizado, fue evacuado en helicóptero hasta el aeropuerto de la Morgal, donde los servicios funerarios trasladaron el cuerpo al Instituto de Medicina Legal, donde se le practicará la autopsia.

La revisión de la ruta que llevaba a cabo el fallecido era una labor que estaba realizando junto a su compañera Mari Carmen. Era algo que, según sus compañeros, «solía hacer todos los fines de semana».

Larroza era una figura del deporte asturiano y su pérdida supone un duro golpe y una «gran conmoción» para muchos grupos de montaña, en cuya fundación o desarrollo había participado. Ahora, llevaba doce años al frente del Grupo de Montaña San Nicolás, con sede en el barrio gijonés de El Coto.

Su fallecimiento pilla por sorpresa a sus allegados, quienes le definen como «un obseso de la seguridad». Ellos descartan cualquier imprudencia: «Con Arturo, imposible». De hecho, él mismo solía bromear con el hecho de que «a pesar de ser el grupo que más gente lleva a la montaña al año, unas 1.200 personas» la Guardia Civil «ni siquiera nos conocía». Porque durante todo el tiempo que lideró el grupo, «nunca tuvo un accidente, una evacuación...».

Pocas horas después de que el dispositivo de búsqueda encontrase el cuerpo sin vida de Larroza, sus compañeros intentaban asumir lo ocurrido: «Era una de las personas más conocidas de la montaña asturiana». Una montaña que, desde esta mañana, vuelve a estar de luto.

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