La municipalización de Protección Civil se precipitó por el alto coste del servicio

Entrega de los vehículos de Protección Civil el pasado mayo.
Entrega de los vehículos de Protección Civil el pasado mayo. / PAÑEDA

Los informes que avalan la decisión enumeran un gasto «exagerado» en combustible, un alquiler «desproporcionado» de vehículos y facturas de comidas en restaurantes

MARCOS MORO GIJÓN.

La decisión de municipalizar Protección Civil y de no renovar el convenio con la entidad Voluntarios Auxiliares de Emergencias y Medio Ambiente (Vaema) se precipitó esta semana por el alto coste del servicio. El Ayuntamiento dedicaba más presupuesto para subvencionar a su centenar de voluntarios que lo que se gasta el Principado en Cruz Roja para atender a toda la región. Así lo recogen los informes internos -firmados por los y las responsables de Intervención municipal, Bomberos y Policía Local- en los que se apoyó la alcaldesa Carmen Moriyón para dar este paso.

La dotación económica del convenio con Vaema era de 113.000 euros anuales, aunque la cifra de la aportación real subía a 150.000 euros al contabilizar otras partidas. Pues bien, desde la jefatura de la Policía Local se trasladó a la Alcaldía que este nivel de gasto para las arcas municipales no resistía la comparación, por ejemplo, con el convenio en virtud del cual el Gobierno regional abona 80.000 euros anuales a la ONG Cruz Roja por la atención en todo el territorio de la comunidad autónoma. Tampoco con los 39.000 euros anuales que se gasta el Ayuntamiento de Oviedo para su Voluntariado de Protección Civil. Una diferencia lo suficientemente gráfica para el área de seguridad Ciudadana como para aconsejar «la municipalización absoluta de este servicio y que la relación con el voluntariado y la ciudadanía se asuma directamente por el Ayuntamiento sin la mediación de entidades privadas como Vaema».

QUÉ DICEN LOS INFORMES

Exceso de gastos
La gestión en manos de Vaema era cara (unos 150.000 euros anuales), teniendo en cuenta que el gasto en toda Asturias es de 80.000 euros (es el importe del convenio del Principado con Cruz Roja) y en ciudades como Oviedo la aportación municipal es de solo 30.000 euros.
Falta de coordinación
Los informes hablan de descoordinación entre medios materiales y humanos, pero también de los responsables de la entidad Vaema con los mandos municipales de Bomberos y Policía Local.
Disponibilidad
El gasto en personal se llevaba 60.000 euros anuales de la subvención municipal suscrita por convenio cuando el voluntariado es altruista. A esto se añade la ejecución de gran parte de la actividad fuera de Gijón y no poder contar con efectivos cuando hacían falta en la ciudad.
Geolocalización
Uno de los informes plantea instalar geolocalizadores en los vehículos municipales que se ponen a disposición de Protección Civil. Un sistema que ayudaría a controlar los desplazamientos de los miembros del servicios ante las quejas sobre las excesivas salidas fuera de Gijón.

Ahí no queda la cosa. Los informes hablan de un gasto de combustible «exagerado» y de un alquiler de vehículos «desproporcionado», pero también de facturas de entre 29 y 445 euros de comidas en restaurantes que quedarían fuera de los gastos subvencionables que cubría el convenio. Y luego está el aspecto que se considera más grave y sobre el que ya dio la voz de alarma la regidora el pasado miércoles. Se trata del «reparto de la cantidad de 1.000 euros entre cuatro personas (250 cada una) en concepto de dieta o ayuda por los gastos ocasionados sin especificar ni justificar cuáles son». Para la jefatura de la Policía Local esto «suena a que el Ayuntamiento entrega una subvención y la dirección de Vaema la reparte en 'aguinaldos', lo cual podría incurrir en un ilícito penal y habría que dar cuenta a la Fiscalía de esos hechos».

Los informes inciden sobre todo en los gastos económicos que encarecían el servicio, pero también ponen de relieve la falta de coordinación de los responsables de la entidad con los mandos municipales y los problemas de disponibilidad de voluntarios para eventos locales por su participación en actividades fuera del concejo de Gijón. También reflejan la supuesta resistencia de Vaema a instalar sistemas de geolocalización en los coches que los voluntarios entregaron al Ayuntamiento a finales del pasado mes de mayo.

A partir de mañana entrará en vigor el nuevo modelo de gestión directa, bajo la tutela del bombero jubilado Valentín Cuesta, con el que se pretenden ahorrar costes. El servicio de voluntariado municipalizado pasará a prestarse desde la instalaciones de la Policía Local.

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