«Niños: ved, oíd y alzad la voz»

Arriba los estudiantes asistentes. Abajo, las actrices Alejandra Tirada, Natalia González y Beatriz Álvarez. /  AURELIO FLÓREZ
Arriba los estudiantes asistentes. Abajo, las actrices Alejandra Tirada, Natalia González y Beatriz Álvarez. / AURELIO FLÓREZ

Aseguran que los más pequeños son capaces de «mejorar sus entornos y también de impulsar la participación ciudadana entre los adultos» Los Glayus reivindican los derechos de la infancia a través de una obra de teatro

LAURA CASTRO GIJÓN.

«Todos tenemos potencial y capacidad para aportar algo a este mundo. Niños; ved, oíd y alzad la voz». Con estas palabras animaba ayer Alejandro García, monitor del Consejo de la Infancia de Gijón, al público que se encontraba en el CMI Pumarín Gijón-Sur, compuesto por 162 estudiantes de colegios e institutos. Bajo el título 'Tamarikitanga' - palabra maorí que significa infancia - Beatriz Álvarez, Alejandra Tirada y Natalia González, miembros de la asociación Los Glayus, interpretaron situaciones en las que los niños veían vulnerados sus derechos.

L Fundación Municipal de Servicios Sociales a través del Plan de Infancia y Adolescencia. «Notamos que los niños desconocen sus derechos», destacó Natalia González.

Por eso, durante la obra de teatro repasaron algunos derechos tan fundamentales como la libertad de pensamiento y otros más sencillos como el derecho al juego. Este último, «ni siquiera se cumple en España, pues los niños apenas tienen tiempo libre. El juego debe servirles de base para la creatividad», subrayaron las actrices de la asociación.

Sin embargo, Asturias puede presumir de ser pionera en la promoción de los derechos de la infancia. Así lo aseguró Alejandro García, quien añadió que «más del 70% de la población infantil tiene un lugar donde ser escuchado y donde expresar sus ideas gracias a los consejos y grupos de participación». Una situación «única en España y en Europa» que aprovechan para «mejorar sus entornos y motivar también a los adultos».

De hecho, el profesorado presente ayer no dudó en destacar su importancia. «Les ayuda a desarrollar un espíritu crítico», señaló Daniel González, docente del Montedeva. «Promueven la integración y les anima a vivir su infancia como ciudadanos de hecho y derecho», agregó Oliva González, profesora del centro de Educación Especial Ángel de la Guarda.

Es más, muchos de ellos ya expresaron su firme compromiso con la causa. «Siento la necesidad de sumarme y alzar la voz por quienes no pueden hacerlo», comentó Candela Álvarez de 15 años, estudiante del colegio Patronato San José. Mario Benavides, de 13 y del instituto Padre Feijoo, señaló la importancia de trabajar en equipo para lograr los objetivos y puso de ejemplo la construcción del parque de La Algodonera, en La Calzada, que nació de una iniciativa promovida por los casi veinte niños y adolescentes que integran el Consejo de la Infancia gijonés.

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