Los niveles de contaminación vuelven a dispararse en Gijón pese a las medidas de la prealerta

Vecinos y miembros de la Plataforma contra la Contaminación, ayer junto a la estación móvil de El Lauredal. / FOTOS: JORGE PETEIRO

Los vecinos de la zona oeste exigen datos «hora a hora» de El Lauredal y un mayor control de las emisiones industriales

GLORIA POMARADA GIJÓN.

Las medidas «preventivas y correctoras» activadas por el nivel de prealerta de contaminación atmosférica decretado por el Principado no impedían que ayer se volviesen a disparar los indicadores de partículas contaminantes en Gijón. Hasta picos de 113 microgramos por metro cúbico (µg/m3) de PM10, el doble de los 50 permitidos por la normativa, se registraban a mediodía en la estación de la avenida de la Argentina. Si el lunes los valores se estabilizaban en torno a los umbrales permitidos, la de ayer fue una jornada de progresiva escalada desde primera hora de la mañana, con picos máximos en todas las estaciones entre las 10 y las 13 horas: 108 µg/m3 en Santa Bárbara, 88 en Constitución, 104 en Hermanos Felgueroso, 110 en Montevil y 104 en Castilla. Ante estos datos, el Principado decidía mantener el nivel de prealerta en la zona de Gijón. «La estabilidad atmosférica de las últimas jornadas y las inversiones térmicas, situaciones en que las partículas quedan atrapadas cerca del suelo con un mayor riesgo para la salud, han provocado un empeoramiento de la calidad del aire. A esto se suman, en algunos casos, los vientos del sur o suroeste, que puedan transportar partículas de polvo del norte de África y las complicaciones derivadas de los incendios que afectan al Principado», explicaba el Gobierno regional.

De hecho, la ciudad amanecía de nuevo inmersa en un olor a humo y una atmósfera plomiza. «Las administraciones se están riendo de nosotros», denuncia Salvador Menéndez, presidente de la asociación de vecinos de La Calzada. Tanto ecologistas como vecinos coinciden en que las cuatro actuaciones del protocolo de prealerta -restricciones de tráfico pesado, información a los ciudadanos, «especial» vigilancia a la industria e intensificación de riegos- son «insuficientes».

La medida del protocolo que genera una mayor indignación ciudadana es la vigilancia a la actividad industrial. «Con la industria hay que estar alerta todos los días», recuerda Inés Prada, de la Plataforma Contra la Contaminación de Gijón. «Vivimos en una zona industrial, ya sabemos que hay contaminación. Lo que queremos es que pongan medidas», respalda Menéndez. «Se centra la atención en los coches porque así se reparte el problema entre todos, cuando es cuestión de la industria», indica José Luis Rodríguez, encargado de Medio Ambiente en la Federación de Asociaciones de Vecinos (FAV).

Menos baldeos por la sequía

En cuanto a los baldeos, «hay calles como la avenida Príncipe de Asturias, por la que pasan 8.000 vehículos, que se baldean una vez por semana», lamenta Menéndez. Desde Emulsa indicaban ayer que han reforzado el servicio «en la medida de lo posible» en la zona oeste y recordaban que en los últimos meses los baldeos han estado restringidos a «lo básico e imprescindible» por la sequía.

La aportación de información por parte de las administraciones tampoco convence a los vecinos. En la estación móvil instalada por el Ayuntamiento en el parque de El Lauredal, «el otro día hubo picos de 690 y luego la media que dan es de 100», señala José Luis Fernández 'Aguirre', presidente de la asociación de vecinos de Lloreda. «Pedimos que se publiquen los datos en continuo y que se den los datos hora por hora», una posibilidad que sí está disponible en las seis estaciones dependientes del Principado. No obstante, su ubicación es otro de los caballos de batalla del colectivo vecinal y ecologista. La instalación que evalúa la zona oeste, recuerdan, está «apantallada» entre edificios de la avenida de la Argentina. Por su parte, la de El Lauredal apenas superaba ayer los 50 µg/m³ de PM10, un dato que suscita la sospecha de los vecinos. «Si se diese por horas ya no nos podrían armar las que nos arman», señala 'Aguirre', que pide además una referencia en los datos a «los máximos permitidos por la Unión Europea y la Organización Mundial de la Salud (OMS), no tan permisivos como los de aquí». Los datos, insiste, «son lo único en lo que podemos basarnos para poder pelear».

A las mismas conclusiones llegaba la Plataforma Contra la Contaminación en una reunión celebrada durante la tarde. «No estamos de acuerdo con el protocolo y vamos a exigir más información en tiempo real al Ayuntamiento», explica Miguel Puente. Al Principado «le exigimos información para conocer, también en tiempo real, las emisiones de las industrias». En este sentido, la Plataforma preguntará en la comisión sectorial de Medio Ambiente de finales de mes si las administraciones han cumplido con su compromiso de entrevistarse con representantes «al más alto nivel de Arcelor» para conocer el grado de cumplimiento de la industria en materia de contaminación, así como «la inversión hecha», detalla el responsable de la entidad.

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