Una noche de safari y fantasía

Las hermanas Isabel, Elena y Meli Roza y sus maridos Ramón Blanco, Guillermo García y Raúl Canle. / J. PAÑEDA
Las hermanas Isabel, Elena y Meli Roza y sus maridos Ramón Blanco, Guillermo García y Raúl Canle. / J. PAÑEDA

«Son los mejores disfraces para hacer frente al frío», explicaban quienes disfrutaron del antroxu en la gélida noche del lunes Animales y unicornios tomaron las zonas de ocio de Begoña, Cimavilla y Fomento

LAURA CASTRO GIJÓN.

Había que hacerle frente al frío para poder disfrutar de la noche del antroxu y los gijoneses y visitantes que llenaron las zonas de ocio durante la madrugada del lunes al martes dieron con la fórmula idónea. Los disfraces de animales fueron los protagonistas de una fiesta nocturna que estuvo acompañada de gélidas temperaturas por debajo de cinco grados.

El grupo formado por Natalia y Penélope Díaz, Yolanda Fernández, Miguel Yanes y Juan Carlos Busto optó además por una temática unificada, aunque con matices peculiares. «Vamos de bosque, pero de uno que tenga una gran charca para el pulpo que nos acompaña», especificaron. «Nos encanta el carnaval. Cada año elegimos una temática diferente. El anterior optamos por el mundo marino, de ahí que alguno haya reutilizado el disfraz», añadieron. Este grupo boscoso, cuyos miembros acaban de cumplir los cuarenta, planeaba ser fiel a su tradición carnavalesca y tras tomar la plaza Mayor iniciaron la subida hacia el barrio de Cimavilla, donde está el ambiente «más rocker».

También hubo quien quiso darle un toque de fantasía a la noche del antroxu en la plaza del Marqués transformándose en unicornios. Fue el caso de Sandra Vallina y Marta Camín, de 24 y 20 años respectivamente. Pasaron dos semanas «pegando brillos» y confeccionando a mano sus disfraces con ropa térmica y pelo sintético. «Nos los curramos todos los años, es lo mejor del carnaval», aseguraron. Una opinión que compartía la familia de charlestone y gangsters formada por las hermanas Isabel, Elena y Meli Roza y sus maridos Ramón Blanco, Guillermo García y Raúl Canle. «Lo más emocionante es prepararlo todo porque la fiesta pasa rápido. Además, nos faltan actividades estos días. Venían bien más orquestas», reclamaron mientras disfrutaban de la música en el paseo de Begoña.

«Abrigados y calentitos»

Los más jóvenes exprimieron al máximo el horario. «A la una como mucho tenemos que estar en casa», reconocieron Nicolás Rubio, Jorge Gutiérrez y Pablo Díaz, de 15 años, quienes se arrepintieron de no disfrazarse. «Un amigo no quería y nos acabó dando pereza a todos. Pero luego hemos visto a todo el mundo disfrazado y hemos decidido que para el próximo año no fallamos», señalaron. De hecho, se sumarán a la moda de los animales, pues según apuntaron, «es la mejor forma de estar abrigado y calentito».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos