Nochevieja hasta las cuatro

Nochevieja hasta las cuatro

Consistorio y hosteleros cierran los detalles para la fiesta de la plaza Mayor | Los organizadores contarán un año más con el dj Dani Vieites para la ambientación musical tras las campanadas

I. VILLAR GIJÓN.

Es una de las fiestas más esperadas del año. Y éste, la que más se ha hecho esperar. Pero finalmente Divertia y los hosteleros de la plaza Mayor han alcanzado un acuerdo que permitirá que los gijoneses puedan dar la bienvenida al 2018 tomando las uvas al compás del reloj de la Casa Consistorial y, después, seguir de fiesta en plena calle hasta bien entrada la madrugada. Eso sí, con un horario ligeramente recortado. Si la pasada Nochevieja la música sonó hasta las cinco y media, este año, según lo establecido ayer entre ambas partes, solo podrá hacerlo hasta las cuatro. Desde esa hora el dj no podrá pinchar más canciones y en las barras instaladas al aire libre deberán dejar de servirse bebidas.

Será el único cambio en una celebración que estuvo a punto de cancelarse pero que, al final, se mantendrá con el mismo formato que se viene sucediendo desde 2011. La organización correrá a cargo de tres establecimientos ubicados en la plaza Mayor -el Hotel Asturias, La Galana y La Botica Indiana- y el Ayuntamiento colaborará cediendo el espacio y haciéndose cargo después de su limpieza a través del personal de Emulsa. A este respecto, el concejal de Turismo y Festejos, Jesús Martínez Salvador, hizo hincapié en que la celebración no le costará a las arcas municipales «ni un euro más que otros años».

Uvas y cotillones

Quienes acudan a esta fiesta a decir adiós a 2017 también encontrarán la ya tradicional venta solidaria de uvas y cotillones. Como en ediciones anteriores, la recaudación que se obtenga por esta vía se destinará a una organización benéfica aún por determinar. También repetirá por quinto año consecutivo como encargado de la música el gijonés Dani Vieites, que ayer mostraba su satisfacción por la decisión de los organizadores de volver a contar con él. «Esta fiesta de Nochevieja es una pasada, y más para alguien que ha vivido aquí toda su vida. Ves desde niños pequeños hasta gente mayor y nunca ha habido peleas ni historias raras», señala. Añade que la variedad del público también le obliga a acudir con música variada. «Hay que elegir algo que sirva para todos. Un año empecé con pachanga y funcionó. Y a última hora ya busco algo más para la chavalería».

Hace semanas saltaron las alarmas tras el anuncio de los hosteleros de que no se harían cargo de la fiesta «porque no compensa». Una movilización masiva en las redes a favor de su continuidad y la mediación del Consistorio, que llegó a plantearse organizar una celebración de dimensiones más reducidas para que la gente pudiera al menos tomar las uvas, ha servido para que finalmente se mantenga una Nochevieja más.

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