Una nube negra en el cielo de Gijón alerta a los vecinos

Nube negra vista esta mañana en Gijón.

Se trata de una emisión procedente de las instalaciones de Arcelor

Los cielos de Gijón amanecían este sábado totalmente azules salvo por la presencia una gran nube negra que nada tenía que ver con la situación meteorológica. Se trataba de una emisión que procedente de las factorías de Arcelor que se podía divisar desde varios kilómetros de distancia alrededor de las 09.30 horas.

En contexto

La nube, vista en el barrio de Viesques. / ADRIÁN AUSÍN.

El suceso se produce tres días después de que el Principado aprobase un plan para reducir la contaminación del aire de Gijón que exigirá la inversión de 6,8 millones de aquí a 2019. La mayor parte de ese esfuerzo habrán de hacerlo El Musel, ArcerlorMittal, Tudela Veguín y los operadores portuarios, con un matiz. Entre las diecisiete medidas contempladas, se incluye la revisión de las autorizaciones que tienen las industrias, para forzarles a que cuenten con las mejores técnicas disponibles en el mercado y que reduzcan al máximo sus emisiones. Una alegación de Tudela Veguín permitió añadir a este principio que, además de posible, sea económicamente viable esa mejora.

«Desde luego que las empresas tienen que cumplir con la legislación y que el esfuerzo que tendrán que hacer es importante, pero pedimos que no se intente ir más allá de la normativa», expresó ayer Leticia Bilbao, directora de desarrollo empresarial de la patronal Fade. Las industrias hicieron alegaciones en ese sentido, advirtiendo de que si en algunas zonas no se incumplían los límites máximos permitidos tenía poco sentido obligar a un cambio en la producción. Esas observaciones fueron desestimadas por la Consejería de Medio Ambiente argumentando que existe un efecto acumulativo de las emisiones, y que el objetivo no es solo cumplir el límite legal, sino reducir la polución.

«Nosotros creemos que los límites que marca la legislación son los que reflejan qué es perjudicial para la salud», considera la directora de desarrollo empresarial. «Es verdad que vemos esa tendencia, en determinados casos, a fijar parámetros que van un poco más allá de lo que marca la norma, aproximándonos a los límites que son recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, y podemos entender que eso sea razonable», concede Bilbao. Desde la patronal reclaman sin embargo «que no se exija de un día para otro grandes inversiones a las empresas, sin tener en cuenta las dificultades técnicas que puede haber para ello». Leticia Bilbao respalda que la consejería busque en los catálogos cuáles son las mejores técnicas disponibles para la producción «y que las empresas se ajusten, pero habrá casos en los que resulte inviable e imposible tomar determinadas medidas».

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