La nueva gerente de Lonja Gijón está inhabilitada para el cargo

Ana Presa./E. C.
Ana Presa. / E. C.

Fue condenada por su gestión en el Matadero Central por llevar contabilidad B y falsificar facturas

Marcos Moro
MARCOS MOROGijón

Más problemas para Lonja Gijón, que lleva unos últimos meses convulsos. La nueva gerente, la gijonesa Ana Presa Río, elegida ayer por el consejo de administración de la rula, está inhabilitada para el cargo por sentencia judicial del Juzgado de lo Mercantil número 2 de Oviedo. Sobre ella y resto de exdirectivos de la empresa Junquera Bobes S.A., que llevaron al cierre del Matadero Central de Asturias, se impuso una condena que la incapacitaba durante siete años para gestionar sociedades por llevar contabilidad B y falsificar facturas. La pena fue rebajada a cinco años por la Audiencia Provincial.

Durante el juicio por el procedimiento concursal, celebrado en octubre de 2016, Presa reconoció que entre los años 2011 y 2013 la empresa manejó una caja 'b' de contabilidad derivada de ventas y compras no declarados a Hacienda y facturas falsas que ascendieron a los 2,6 millones de euros, pero aseguró que se trataba de algo habitual en el sector y que en el caso del matadero se había llevado a cabo tras la primera solicitud realizada para entrar en concurso de acreedores y evitar quedar sin liquidez.

La mayor parte del dinero, en torno al 70%, afloró mediante facturas falsas, acordadas por Junquera Bobes con proveedores de confianza y el resto se invertía en los gastos del macelo. La Agencia Tributaria tiene abierto otro procedimiento judicial contra la exgerente del macelo, ubicado en Noreña.

El fallo judicial eximió a Presa y al resto los administradores de Junquera Bobes del pago de 2,1 millones de euros que reclamaba la administración concursal en concepto de ventas no declaradas, sanciones de la Agencia Tributaria e intereses de demora.

Se da la circunstancia de que el anterior gerente de la rula gijonesa, el gallego Simón Arrizado, fue despedido el pasado mes de marzo por «pérdida de confianza» en su gestión por parte del presidente de la Autoridad Portuaria, Laureano Lourido. Arrizado se vio salpicado de forma indirecta por una investigación judicial. Unas escuchas a un grupo concreto de barcos que descargaban habitualmente sus capturas en la zona del Rendiello del puerto gijonés interceptaron una conversación comprometedora en la que se daba entender un acuerdo entre armador y rula para la ocultación de las ventas de cientos de kilos de xarda. Uno de los buques investigados que sacó a la luz ese posible fraude es el 'Roaz', de bandera portuguesa y vinculado a la casa armadora gallega Vidal Pego.

Arrizado tuvo que costearse su propia defensa para prestar declaración el pasado 13 de marzo ante el juez Pino por un asunto que ya le obligó a remitir el pasado mes de septiembre abundante documentación que le fue requerida por las autoridades pesqueras de Madrid sobre descargas de pescado en El Musel de un grupo concreto de barcos perteneciente a un armador con base en Riveira (La Coruña), acusado de esquilmar la merluza negra de la Antártida. También tuvo que declarar en el Juzgado de Instrucción número 3 de Gijón la delegada e personal de Lonja Gijón, Silvia García.

Temas

Gijón

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos