El nuevo reparto edificatorio por el traslado de la estación puede depreciar algunos pisos

Asesores de Gijón al Norte recomiendan mantener en la revisión del plan especial el mayor número de torres residenciales en la zona más cercana a Poniente

M. MORO GIJÓN.

El nuevo reparto edificatorio a que obliga el traslado de la estación intermodal junto al Museo del Ferrocarril puede tener repercusión en los cálculos de las plusvalías inmobiliarias del plan de vías. El Ministerio de Fomento estima que los ingresos por la venta de suelo pueden alcanzar los 214,70 millones de euros, pero en esa cifra están referenciados los precios resultantes del plan especial vigente, el redactado por Jerónimo Junquera que lleva vigente desde 2008. Un proyecto que nunca fue más allá de los bocetos y maquetas que dibujaba cinco grandes torres a lo largo de la avenida de Juan Carlos I con las siguientes alturas en plantas: Bajo + 19, Bajo +27, Bajo +22, Bajo +23 y Bajo +26. Había una sexta mole al lado de ellas, el hotel diseñado por Alejandro Zaera (Bajo + 22), que finalmente ha sido desechado por los Masaveu pero mantendrá su aportación a la edificabilidad del conjunto.

Pues bien, mantener seis torres es materialmente incompatible ahora con el encaje del edificio de viajeros de la estación intermodal 300 metros más cerca del centro. El aceptar esta nueva solución ferroviaria lleva implícito un nuevo reparto edificatorio que afecta a los 76.140 metros cuadrados que estaban reservados para el levantamiento de las torres residenciales, que, según recogen sus fichas urbanísticas, debían albergar en su interior 844 pisos combinados con oficinas, despachos profesionales y pequeñas clínicas en sus tres primeras plantas. Junto a las dos parcelas de El Humedal, para las que la consultora Knight Frank diseña ahora un plan de comercialización, estos eran los lotes de suelo donde Gijón al Norte tenía previsto hacer mayor caja.

Hace dos años, cuando Ayuntamiento y Ministerio de Fomento comenzaron a darle vueltas a la solución para que la estación de trenes y autobuses ganase centralidad, el gobierno local planteó una propuesta de reubicación de los diferentes bloques residenciales dispuestos entre la avenida Príncipe de Asturias y el Museo del Ferrocarril. Las seis torres diseñados por Jerónimo Junquera y Javier Fombella pasarían a ser cuatro y de menor altura (Bajo + 19). Una talla similar a la torre Bankunión de Alvarez Garaya. Y el resto de la superficie edificable se redistribuiría a lo largo de Sanz Crespo, entre Carlos Marx y la rotonda de acceso a la avenida de Portugal. En total serían diez edificios de Bajo + 8. Eran unas promociones más asequibles pensadas para implicar al sector inmobiliario local.

Como un piso en Sanz Crespo es menos atractivo que otro junto al mar habrá que construir más para conseguir, no los mismos metros cuadrados, sino los mismo euros que se obtenían al vender el suelo de las cinco torres. «Cuantas menos torres quitemos mejor y si no quitamos ninguna mejor aún», señalan asesores próximos a Gijón al Norte. Sea como fuere, definir y matizar todo esto será misión de la anunciada modificación del plan especial que ordena urbanísticamente los terrenos. (PERI-00)

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