Ocho detenidos y 57 kilos de hachís incautados en una operación antidroga

Un agente encuentra hachís preparado para su venta en uno de los registros domiciliarios. / P. NACIONAL
Un agente encuentra hachís preparado para su venta en uno de los registros domiciliarios. / P. NACIONAL

La Policía Nacional desmantela dos puntos de venta de estupefacientes y el juzgado decreta el cierre de ambos bares, en Pumarín y El Llano

SARA GARCÍA ANTÓN GIJÓN.

Ocho detenidos y casi 57 kilos de hachís incautados, además de tres vehículos y el instrumental para el pesaje y la posterior distribución de la droga. La Policía Nacional ha desmantelado dos focos de venta de hachís en sendos bares de la ciudad, uno en Pumarín y otro en El Llano. Una operación que se saldó con siete hombres y una mujer detenidos; la mayoría de ellos, apuntó la Policía, con antecedentes por delitos contra la salud pública. Los dos bares han sido cerrados.

Fueron informaciones provenientes de los vecinos donde se ubica uno de los dos bares investigados las que sentaron las bases de la operación. Vecinos del barrio de Pumarín habían alertado de la posibilidad de que se estuviera vendiendo droga en un bar de la zona. Y los trabajos policiales así lo constataron. «Se estaba distribuyendo droga entre los clientes, la mayoría adolescentes o jóvenes que frecuentaban el establecimiento», explica la Policía Natural. En esta fase de la investigación se identificó a la persona que estaba al frente del establecimiento, que también regentaba otro local en El Llano «dedicado al mismo fin». Además, los agentes descubrieron que la droga se adquiría a proveedores de Madrid, quienes se desplazaban hasta Gijón para abastecer a estos dos locales de Pumarín y El Llano.

Durante el intercambio

Con todos estos datos, había llegado el momento de avanzar en la operación. Y en cuanto los distribuidores madrileños viajaron a Gijón para entregar el hachís, en el momento del intercambio, fueron detenidas las dos personas que entregaban la droga y cuatro vecinos de Gijón: el dueño del bar y otras tres personas que trabajaban para este último, «dispuestos a recoger el pedido». En el vehículo en el que viajaban se localizaron veinte kilogramos de hachís dentro del maletero.

Después, al analizar otro vehículo estacionado en un garaje propiedad de uno de los detenidos, la Policía encontró 35 kilos más. En los domicilios de los arrestados se incautaron pequeñas cantidades de droga listas ya para su distribución.

El grupo de Estupefacientes de la comisaría de Gijón aún llevó a cabo dos detenciones más, al considerarlas implicadas en esta «red de distribución al por menor y a consumidores habituales». El juez de Instrucción encargado de supervisar esta operación decretó el ingreso en prisión de cinco de los detenidos, que tenían antecedentes por delitos contra la salud pública. Los otros tres quedaron en libertad provisional con cargos, entre ellos, la pareja del hombre considerado el cabecilla, el dueño de los bares, «que era conocedora de la actividad ilícita de su pareja y copartícipe de la misma». Los agentes pidieron el cierre de los dos locales, solicitud concedida por la autoridad judicial para «desmantelar dos focos de venta muy activos en la ciudad».

No son los únicos locales de Gijón en los que se ha constatado la comisión de este tipo de delitos, aunque sí se trata de una de las operaciones de mayor envergadura en la ciudad por el volumen del material aprehendido. El pasado mes de junio era detenido un hostelero del barrio de La Arena por distribuir hachís y también fueron varios vecinos los que alertaban a la Policía. En este mismo local, se habían llevado a cabo varias intervenciones; de hecho, en abril había sido detenido un camarero acusado de distribuir hachís.

Y en enero, una operación policial en Nuevo Gijón se saldaba con el desmantelamiento de dos puntos de venta de droga en Nuevo Gijón, en este caso en pisos. Se incautaron los agentes de 410 gramos de heroína, 270 de cocaína y una pistola simulada. Tres personas fueron detenidas.

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