Oficios con buenos mimbres

Fernando Couto, el segundo por la izquierda, observa una miniatura de madera./ JORGE PETEIRO
Fernando Couto, el segundo por la izquierda, observa una miniatura de madera. / JORGE PETEIRO

Los Días Europeos de la Artesanía llegan con cestas, trajes de seda y miniaturas

P. SUÁREZGIJÓN.

«No hay nada como la satisfacción de crear libremente todas las formas que se te pasan por la cabeza». Son palabras de Ramón Vázquez, un maestro artesano del mimbre que ayer impartió un taller sobre la creación de cestos y otros objetos a través de este material. Una actividad con la que se ponía inicio a la celebración de los días europeos de la artesanía, los cuales reunirán en el Antiguo Instituto a diferentes maestros artesanos que compartirán sus experiencias a través de exposiciones, charlas y talleres de libre acceso.

«Yo no me dedicaría a ello, pero me parece muy entretenido», decía Fernando del Moral mientras trenzaba el mimbre en torno a lo que parecía una cesta. «Me engañó mi madre para venir aquí. Entiendo que la gente joven no tenga, a priori, un gran interés por este tipo de actividades», confesaba este joven gijonés, que se mostraba convencido de que la artesanía no morirá nunca. «Supongo que es normal que se vaya perdiendo el oficio, pero no creo que muera nunca en el sentido lúdico de la actividad», comentó. Vázquez, el maestro artesano que impartía el taller, contradecía las palabras del joven. «Se puede vivir de la artesanía. En el caso del mimbre, por ejemplo, no existen máquinas capaces de trabajarlo», aseguró.

Mientras se llevaba a cabo este taller, el resto de asistentes se congregaban en el salon de actos para asistir a la presentación institucional de las jornadas. El concejal de Desarrollo Económico y Trabajo, Fernando Couto, destacó la importancia de este tipo de actividades, especialmente para los jóvenes. «Ellos deben encontrar un reflejo más alla de la tecnología», declaró tras reivindicar el papel de la artesanía en la creación de una identidad cultural en la región. Couto también quiso abordar los planes de futuro del Ayuntamiento con respecto a estas jornadas, y prometió que irán ganando en repercusión. «Esto es solo el principio. Los actos venideros serán, si cabe, mejores», avanzó.

Por su parte, Javier Nievas, en representación de Caja Rural, uno de los principales patrocinadores de la actividad, puso en valor el carácter económico de la artesanía. «La artesanía es economía desde el sentimiento», dijo tras catalogar las jornadas como una «magnífica oportunidad» para ésta de cara a situarse como el principal icono de la actividad turística en la región.

El patio del Antiguo Instituto lucía repleto de obras de la más fina artesanía. Desde las citadas cestas de mimbre, pasando por trajes regionales de delicada confección hasta miniaturas talladas en madera. Junto a ello, sus respectivos creadores, artesanos venidos de toda Asturias que mostraban orgullosos sus creaciones. «Este tipo de actividades nos hacen mucho bien», reconocía Vázquez.

José Manuel Vega y la pureza

Durante el acto de presentación también hubo tiempo para un pequeño homenaje a algunos maestros artesanos ya jubilados, a los que se hizo entrega de un ramo de flores como reconocimiento por su trayectoria. «Llevo toda la vida dedicada a la artesanía. En cada pieza intento preservar su pureza, sin cambiar ni una sola coma», explicaba José Manuel Vega, uno de los homenajeados.

Tras el acto, los presentes pudieron disfrutar de una selecta cata de quesos asturianos. La jornada continuará hoy y mañana (consultar agenda), con más conferencias y actividades sobre materiales como el azabache, el cuero o la pintura sobre seda.

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