La operación de achique debe planearse y hacerse de forma «controlada y gradual»

Un trabajo de 2015 calculaba que la fase inicial requería 87.600 euros y el bombeo continuo, unos 300 euros al mes

R. MUÑIZ / M. MORO GIJÓN.

La decisión definitiva sobre lo que procede hacer en el túnel queda en manos del Adif, pero el informe le realiza varias consideraciones. Si acomete el vaciado, los técnicos apuestan por mantener el bombeo ya de forma permanente, aunque adaptado al caudal de las filtraciones. Es decir, impidiendo que vuelva a repetirse su inundación parcial y manteniendo por tanto el túnel en las condiciones en las que fue diseñado, según recuerdan.

Además, recalcan que la operación de achique también exige sus cautelas. Debe planificarse dónde se verterá el agua ahora embalsada y ejecutar el bombeo «de manera controlada» y «progresiva», poniendo especial atención a «las zonas más sensibles de experimentar asientos».

El informe de Axil, que incluye medio centenar de folios de diagnóstico de la instalación y la información geológica de la zona, no profundiza en los costes de la operación, lo que supone que la última estimación al respecto es la que realizaron en 2015 los propios técnicos de Adif.

En aquel momento, con la inundación más moderada, los especialistas entendían que el vaciado inicial se podría solventar con el alquiler de equipos autónomos y bombas de achique durante dos meses, algo que cifraron en 4.000 euros. A ellos cabía sumarles los 83.600 euros en los que estimaban la reposición de los equipos eléctricos que quedaron estropeados en 2014 o han podido sufrir deterioro por el agua. La factura se completaba con los 300 euros mensuales que a partir de ahí cobraría la compañía eléctrica por el consumo que supone mantener el bombeo de forma continua.

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