El Conseyu de Mocedá de Gijón cree que la ordenanza del botellón «nació muerta»

El Conseyu de Mocedá de Gijón cree que la ordenanza del botellón «nació muerta»

Señala que el aumento de denuncias en 2017 «representa el fracaso del gobierno municipal en materia de convivencia»

Iván Villar
IVÁN VILLARGijón

La comisión permanente del Conseyu de Mocedá de Xixón consideró ayer que el aumento de denuncias por la práctica del botellón registrado el último año «representa el fracaso del gobierno municipal en materia de convivencia». Según su presidente, Álvaro Granda, «tras años de aplicación de la ordenanza, únicamente se han incrementado las sanciones, en lugar de repensar con todos los agentes implicados el modelo de convivencia para nuestra ciudad y potenciar el trabajo en reducción de riesgos, información y ocio alternativo». En su opinión, la norma que regula el consumo de alcohol en la calle «nació muerta y no sirve para dar una respuesta eficaz a los problemas de consumo entre los jóvenes ni para solucionar los problemas que puedan tener los vecinos de las zonas afectadas por la práctica del botellón».

Desde la organización juvenil lamentan que «mientras se criminaliza a la mayoría de los jóvenes por actitudes incívicas de una minoría, las instituciones municipales no le han dado a la juventud la oportunidad de expresar sus propuestas y sus reivindicaciones en materia de ocio» y defienden «un diálogo constructivo con fuerzas políticas, vecinos, hosteleros, seguridad ciudadana, comunidad educativa, autoridades sanitarias y jóvenes para abordar un tema que trasciende a las políticas de convivencia».

El Conseyu de Mocedá advierte de que no parece existir «un interés real en reducir los riesgos ante los consumos de alcohol por parte de la población juvenil» y entiende la regulación actual como una forma de «invisibilizar ese consumo o canalizarlo a través del ocio normativo».

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