Cae el brazo asturiano de 'Os Piturros', uno de los principales clanes gallegos de la droga

Droga, armas simuladas, dinero y teléfonos móviles incautados a los diez arrestados. / POLICÍA NACIONAL

La Policía Nacional desmantela un importante foco de venta de cocaína en Gijón con el arresto de diez personas, dos de ellas en Arousa

OLAYA SUÁREZ GIJÓN.

Era el brazo ejecutor en Asturias de uno de los principales clanes gallegos de la droga, 'Os Piturros', considerado «uno de grupos más activos a nivel internacional». La Policía Nacional ha dado un importante golpe al narcotráfico con la detención de diez supuestos traficantes, ocho de ellos radicados en Gijón y los otros dos en Vilanova de Arousa, en Pontevedra, epicentro de históricos narcos como 'Los Charlines', Sito Miñanco o Laureano Oubiña.

Durante el operativo policial se llevaron a cabo siete registros en pisos y casas de Vilanova de Arousa y Gijón. Fueron intervenidos un kilo de cocaína, dos armas de fuego simuladas, una máquina de contar dinero, diverso material para manipular y cortar la droga y 7.250 euros en metálico.

La investigación del grupo de Estupefacientes de la Brigada de la Policía Judicial de la Comisaría de Gijón arrancó el pasado mes de septiembre cuando se comprobó que varios gijoneses estaban introduciendo cocaína en la ciudad para luego distribuirla al menudeo. Las pesquisas policiales permitieron determinar que la droga procedía de Galicia, concretamente de la localidad de Vilanova de Arousa, en Pontevedra, centro de operaciones de los conocidos como 'los señores de la droga'.

Los seguimientos al grupo de delincuentes asturianos acabaron por poner el punto de mira en un conocido narcotraficante: J. C. S. M., supuesto miembro de 'Os Piturros', con varias condenas a sus espaldas por delitos contra la salud pública. Según los investigadores, «esta persona, en sus contactos con los compradores gijoneses, utilizaba como intermediario a un empresario dedicado a la venta de marisco, negocio que le servía como tapadera para sus transacciones ilícitas». Se trata de J. M. N. A., sin antecedentes penales y que servía de pantalla al no estar, aparentemente, vinculado con el narcotráfico. Con frecuencia se desplazaba a Gijón para vender su mercancía y «cerrar tratos con los miembros del grupo criminal gijonés».

Apresados en mitad de viaje

Una vez que se pudo comprobar el nexo entre los proveedores gallegos y los distribuidores en Asturias, la operación policial se materializó el pasado mes de febrero cuando los presuntos traficantes regresaban a Gijón tras haber realizado un viaje a Galicia para abastecerse.

Los agentes dieron el alto en mitad del trayecto a varios de los sospechosos y comprobaron que en el maletero del coche transportaban un kilo de cocaína. Llevaban la droga oculta entre varios efectos, ropas y bolsas. Se trata de uno de los mayores golpes al narcotráfico en la ciudad en los últimos años, no tanto por la cantidad de droga decomisada, sino por el desmantelamiento del que se consideraba como el «grupo más activo» que operaba en la actualidad, con fuertes vínculos con los clanes de la droga de la ría de Arousa, a su vez tentáculo de la distribución de cocaína de los cárteles colombianos.

De los ocho detenidos en Gijón, varios cuentan con antecedentes por delitos contra la salud pública y regentaban establecimientos hosteleros. Los arrestos en Galicia se llevaron a cabo de forma simultánea en Vilanova de Arousa, donde fueron detenidos el presunto miembro de 'Os Piturros' y el empresario que supuestamente utilizaba su negocio de marisco como tapadera para evitar levantar sospechas.

La compleja investigación corrió a cargo del Grupo de Estupefacientes de la Brigada de la Policía Judicial de la Comisaría de Gijón, con la colaboración de efectivos de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de la Jefatura Superior de Policía de La Coruña y el Grupo de Respuesta Especial para el Crimen Organizado (GRECO) de Galicia.

Fueron muchas horas de trabajo, de seguimientos y de escuchas para acabar desmantelando el núcleo de la venta de cocaína en la Gijón. Es, además, de una de las operaciones consumadas que permite desarticular los negocios entre grupos de traficantes asturianos y los más importantes clanes de la droga a nivel internacional.

El clan de 'Os Piturros' comenzó a operar en la Galicia de la década de los 80 que cambió el contrabando de tabaco por el tráfico de cocaína.

Con una estructura delictiva familiar, muy similar a la de 'Los Charlines', y vecinos de la misma localidad de Vilanova, pronto se convirtieron en el brazo ejecutor de la introducción de grandes cargamentos de droga procedente de Sudamérica. El patriarca, José Manuel Vázquez, cumplió condena de trece años por un alijo de 3.000 kilogramos de cocaína interceptado a bordo del pesquero 'Pietertje' en 2006 y pasó a la historia del narcotráfico por ser, supuestamente, uno de los 'arrepentidos'. Delató ante el juez Baltasar Garzón a Pablo Vioque, abogado y exsecretario de la Cámara de Comercio de Vilagarcía, ya fallecido.

Esa confesión llegó después de que, presuntamente, se frustrase un importante desembarco de dos toneladas de cocaína en la ría de Cedeira (La Coruña), un alijo en el que ambos iban de la mano. El temporal acabó por hundir la embarcación y una marea de fardos inundó las playas a la mañana siguiente. Sin embargo, el patriarca de 'Os Piturros' sospechaba que su socio, el narcoabogado Vioque, le había traicionado y se había apropiado de 200 fardos a sus espaldas. Decidió vengarse y tiró de la manta ante el juez Garzón. Fue condenado a siete años de prisión por esa operación y posteriormente indultado con el compromiso de no volver a delinquir en cuatro años. Esa promesa le duró un año, el tiempo en el que tardó en volver a caer por la operación del 'Pietertje'. La sentencia llegó en 2009, fueron trece años de prisión y seis meses, con el agravante de reincidencia, pena que aún no ha cumplido. La Audiencia Nacional condenó poco después a penas de 110 años de prisión y 803 millones de euros en multas a otros once supuestos miembros del grupo criminal juzgados tras el abordaje del barco Río Manzanares en 2008 cuando transportaba 2.258 kilos de cocaína procedente de Sudamérica hacia las cotas gallegas.

Blanqueo de capitales

Una de las últimas ocasiones en la que el clan de 'Os Piturros' se sentó en el banquillo de los acusados fue en 2013. El patriarca, su mujer, cuatro hijos y otros familiares se enfrentaban a penas que ascendían a los 60 años de cárcel por el supuesto delito de blanqueo de capitales, en total cuatro millones de euros en los que se valoraban las numerosas propiedades que tenían repartidas por Belice, Reino Unido y la comarca pontevedresa de O Salnés.

Los jueces no pudieron demostrar que el dinero con el que habían comprado las casas no procediesen de los trabajos realizados durante años en la pesca, en los caladeros del Atlántico y en el marisqueo.

Ahora, uno de sus miembros se enfrenta a un procedimiento judicial por un nuevo caso de tráfico de drogas. El procedimiento permanece en fase de instrucción en un juzgado gijonés.

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