Otoño con yincana de frutas y vino

Familias participantes en la yincana sobre las frutas, celebrada en el Jardín Botánico. / JOAQUÍN PAÑEDA

El Botánico celebró la Fiesta del Equinoccio con una cata para adultos y juegos infantiles | «Deberían hacerlo más veces a lo largo del año porque es una forma de disfrutar del aperitivo en un entorno privilegiado»

OLAYA SUÁREZ GIJÓN.

El Jardín Botánico adelantó a ayer la celebración de la Fiesta del Equinoccio de otoño, pero lo hizo con una total ambientación, ya que del verano queda bien poco. Una semana antes del cambio de estación, en el jardín es ya difícil encontrar una flor estival e, incluso, han empezado a caer las primeras hojas de los fresnos. Con ese paisaje, y en época de vendimia, fueron muchos los que se acercaron a disfrutar de una jornada dominical en la que las uvas y los vinos fueron los protagonistas. Incluso para los más pequeños, que, eso sí, optaron por el mosto.

Catorce vinos con denominación de origen de Castilla y León y Asturias formaron parte de la degustación en la Quintana de Rionda. Cada copa de vino de Toro, Ribera del Duero, Rueda, Tierra de León, Arlanza, Arribes, El Bierzo o Cangas, a un precio de 2 euros, iba acompañada por una tapa de queso de Valdediós, regado con vino de Cangas de Narcea. «Lo tendrían que organizar más a menudo a lo largo del año porque es una forma de disfrutar de la hora del aperitivo este entorno privilegiado como es el Jardín Botánico», comentaba José Manuel Estrada, acompañado de unos amigos y sus hijos.

De dónde sale la sidra

Precisamente a los más pequeños iba dirigida la yincana familiar en la que tuvieron que poner en práctica sus conocimientos sobre las frutas. Cuál es el nombre científico de la fresa o con qué producto se hace la sidra fueron algunas de las preguntas a las que tuvieron que dar respuesta los participantes para concluir el recorrido. Hubo algún niño que prestó más atención a los charcos que a los árboles. Cuestión de preferencias.

Al mediodía, y una vez concluida la cata dirigida por el sumiller Iñaki Busto (contó con unos 40 asistentes), el público disfrutó en la carpa del concierto del grupo Fuerza 5. Ya por la tarde, las actividades se centraron en la conferencia impartida por Víctor Álvarez, propietario de Bodegas Monasterio de Corias, el vino de denominación de Cangas, la única del Principado.

A la misma hora, para los que aún no tenían edad para el vino, el cuentacuentos Carlos Alba representaba con sus títeres la obra 'Mitoloxíes', acompañado del Nuberu, el Trasgu y el Busgosu. Ahora, ya celebrado el equinoccio, el otoño puede entrar con todo el derecho en el Jardín Botánico. Que hasta ayer se había colado sin estar invitado.

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