«Sé que los ovnis existen, pero no puedo afirmar que haya visto uno»

El periodista Enrique de Vicente. / MEDIASET
El periodista Enrique de Vicente. / MEDIASET

Enrique de Vicente Martín participa en un foro sobre espiritualidad en Gijón | El periodista y sociólogo arandino hablará sobre los sucesos de Fátima «cuando se cumplen 100 años de la danza solar que maravilló al mundo»

MIGUEL ROJO GIJÓN.

Su cara está entre las más reconocibles gracias a sus intervenciones televisivas en 'Cuarto Milenio' junto a Íker Jiménez, pero su carrera es mucho más que eso. Empezó, como tantos otros, de la mano de Jiménez del Oso a adentrarse en «estos temas» -así mismo hace él referencia a los asuntos que trata- y dirigió durante 25 años, hasta su reciente jubilación, la revista 'Año cero', especializada en «las fronteras del saber». Esto es, parapsicología, historia desconocida, espiritismo, conspiraciones, ovnis, ocultismo... Enrique de Vicente Martín (Aranda de Duero, 16 de septiembre de 1950), sociólogo, periodista y escritor, estará el sábado en el recinto ferial de Gijón dentro del XVII Foro Arte, Cultura, Ciencia, Espiritualidad (ACCE) para hablar sobre 'Las siete profecías de Fátima', cuando se cumplen cien años de la famosísima aparición mariana que, más que como milagro, De Vicente describe como «suceso paranormal».

-La parapsicología estudia los fenómenos que no parecen tener explicación científica. Hay quien la considera una ciencia y hay quien cree que es cosa de charlatanes. ¿Dónde se sitúa usted?

-Yo, ante todo, soy periodista. Nunca he querido ser científico. Solo observo lo que hay y lo divulgo. Y sí, hay una parapsicología científica, con investigadores y científicos utilizando el método científico. Entre ellos una docena de premios nobel. Hasta Ramón Y Cajal escribió un libro, desaparecido, sobre hipnosis y espiritismo. El problema es que el método científico solo se puede aplicar a la realidad física, no a la biológica o la psicológica. Así que hay sitios donde la ciencia no puede ofrecer explicaciones.

«El método científico no se puede aplicar a la realidad biológica ni a la psicológica»

-Pero también hay mucho fraude y mucha ciencia ficción...

-Hay radicales en ambos extremos. Los escépticos radicales siempre quieren dar voz a los charlatanes, para desprestigiar a los que se dedican a hacer estudios serios. Igual que hay sectas ocultistas, hay sectas radicales de los escépticos. Yo considero que estoy entre esos dos frentes irracionales.

-Sin embargo, a usted, en la televisión, siempre le ponen en el lado de los 'creyentes'.

-La televisión es un espectáculo. Si no hay debate, no hay público, no se capta la atención. Íker Jiménez es muy hábil en ese sentido, y yo asumo mi papel. Nadie me dice nunca lo que tengo que decir, pero sé lo que se espera de mí. Digamos que yo me dejo llevar a ese terreno.

-Ha recopilado usted un gran número de testimonios sobre avistamientos de ovnis. ¿Ha visto usted alguno?

-Ahora no sigo tanto ese tema como antes, pero en el pasado sí es cierto que he sido testigo de testimonios muy reveladores. Entre ellos, pilotos de las fuerzas armadas de varios países que aseguran haber visto cosas difíciles de explicar. Y también a sus copilotos, y a funcionarios. Cuando trabajaba con Jiménez del Oso pude viajar en busca de esas historias. Y ahora, no sé por qué, hay menos avistamientos que en los años 70, por ejemplo. Los que me han hecho creer son ellos, esos pilotos profesionales, con testimonios que después cotejábamos con avistamientos desde tierra. Algún piloto hasta aterrizó persiguiendo un objeto. En otro caso, la carlinga del avión quedó prácticamente calcinada. Otro empezó a oír en el aire voces de niños que quedaron grabadas... Son demasiados testimonios para que no haya nada.

-Pero, ¿usted ha visto alguno?

-Lo que yo he visto es anecdótico. He sido testigo de cosas anómalas, luces en el cielo... Con lo que yo he visto no tendría base para afirmar que existen, pero estoy convencido de que así es.

-Viene a Gijón a hablar del milagro de Fátima y de las profecías.

-Yo no lo llamaría milagro, lo llamaría fenómeno paranormal. La Iglesia lo considera una aparición, pero la gente que estuvo allí hace un siglo vio un fenómeno con el sol, una danza que maravilló al mundo. Hasta los que iban allí a reírse salieron alucinados. No quiero decir que sea un ovni, pero tampoco que sea una aparición. Lo que está claro es que fue un fenómeno de gran relevancia.

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