El padre que abusó de su hija, condenado a otros catorce meses

A los ocho años de prisión por la agresión sexual continuada, se suma la condena por el incumplimiento de la orden de alejamiento

O. SUÁREZ GIJÓN.

La Sección Octava de la Audiencia Provincial ha desestimado el recurso de apelación presentado por Pablo P. G., el hombre condenado a catorce meses de prisión por el incumplimiento de la orden de alejamiento hacia su hija, a la que tiene la prohibición de acercarse y comunicarse por un delito de abusos sexuales. El juicio por el quebrantamiento de la orden de alejamiento se celebró el pasado mes de noviembre en el Penal número 3. La sentencia en Primera Instancia se ajustó a la petición de cárcel que solicitaba tanto el representante del ministerio fiscal como la acusación particular, ejercida por una de las abogadas del Centro de Atención a Víctimas de Agresiones Sexuales y Malos Tratos de Asturias (Cavasym).

Durante la vista oral el procesado negó que no tuvo intención de acercarse a su hija el día que acudió al parque de Moreda a presenciar una competición de patinaje en la que participaba la otra hija. «No sabía que iban a estar allí», manifestó ante la jueza. Sin embargo, tampoco se fue cuando comprobó que allí encontraba la víctima.

Pablo P. G. fue condenado en mayo de 2017 por la Sección Octava de la Audiencia Provincial a ocho años de cárcel por abusos sexuales continuados a su hija menor de edad. Los primeros en dar la voz de alarma sobre el cambio en el comportamiento de la menor -que tiene un ligero retraso mental- fueron sus profesores del instituto. Durante una de las agresiones que sufrió durante al menos dos años, fue la propia joven quien grabó con su teléfono móvil una nota de audio en la que se escucha a su padre hacer referencia al contacto íntimo.

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