Paraíso coleccionista y kitsch

Numerosos curiosos y coleccionistas rebuscaron ayer entre las piezas expuestas. / JOAQUÍN PAÑEDA
Numerosos curiosos y coleccionistas rebuscaron ayer entre las piezas expuestas. / JOAQUÍN PAÑEDA

La Feria de Desembalaje ofrece hasta el domingo desde abrigos de piel y muñecas antiguas a propaganda política de todas las épocas

ÓSCAR PANDIELLO GIJÓN.

Las antigüedades no entienden de ideologías. Ni de política, de Francisco Franco, Puigdemont o de la propaganda comunista. Solo hay que pasear unos minutos por la XVIII edición de la Feria de Desembalaje de Asturias para cerciorarse de ello. «A mí no me pueden decir que hago apología falangista por esta bandera cuando tengo aquí el rostro de Stalin bien grande y parches de la Segunda República a un metro. Cada uno puede tener para adentro la ideología que quiera, pero esto es coleccionismo», explica el burgalés José Ramón Hernández mientras señala una gran bandera ataviada con el yugo y las flechas.

Entre los noventa expositores de la feria, por tanto, el visitante puede encontrarse joyas ocultas de todo tipo, desde sillas de barbero antiguas por unos cientos de euros hasta una caja fuerte original de finales del siglo XIX por 2.500 euros. «En mi caso, la pieza más rara es esta medalla de ETA. Se la daban a sus 'mártires' y fue incautada en una redada que hicieron en Sokoa en los 80. Como apenas hay veinte, no hay comparativa de precios, no puedes entrar en internet y buscar su valor. Yo, por ejemplo, pediría 600 euros por ella», sostiene Hernández, especializado en efectos militares.

Además de material propagandístico de varias épocas; los juguetes de antaño, los abrigos de piel o los elepés de Pink Floyd, Jerry Lee Lewis y Los Bravos conforman el variado paisaje que, hasta el domingo, poblará el pabellón central del recinto ferial Luis Adaro. Una de las propuestas más llamativas es la de Sergio Trabanco, gijonés que aúna en su espacio objetos rescatados de otras épocas con creaciones artísticas propias. Un ejemplo de ello es su 'kit cazavampiros', confeccionado dentro del estuche de un violín y que cuenta con crucifijo, un espejo, dos estacas, un martillo y varios frascos vacíos. Todo de época. «Aunque en su tiempo se hicieron algunos de verdad, éste está hecho por mí. Trato de usar lo antiguo pero dándole un nuevo enfoque», resume Trabanco.

La feria, que tendrá sus puertas abiertas de 11 a 21 horas durante todo el puente, cuenta a su vez con una nutrida representación internacional. Francia, Portugal, Gran Bretaña y Alemania están presentes en una feria que, sean cuales sean los intereses del comprador, siempre tiene algo que ofrecer.

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