El parricida de Monteana, culpable de homicidio según el jurado popular

El parricida de Monteana, culpable de homicidio según el jurado popular
Las hermanas del acusado se abrazan en presencia de su padre una vez conocido el veredicto del jurado. / PALOMA UCHA

No aprecia el agravante de superioridad y considera que la víctima tuvo posibilidad de defensa cuando la asfixió su hijo

Olaya Suárez
OLAYA SUÁREZGijón

Culpable del delito de homicidio. El jurado popular del juicio por el parricidio de Monteana determinó ayer por ocho votos a favor y uno en contra que Iván González Fresno mató a su madre, María Milagros Fresno, tal y como confesó, aunque ésta tuvo capacidad de defensa. En su veredicto descartó la existencia de alevosía y también que la víctima no pudiera defenderse, un extremo que mantenían tanto la defensa como la acusación particular. La fiscalía, sin embargo, consideraba que los hechos eran constitutivos de un delito de asesinato y solicitaba una condena de 20 años de internamiento en un centro psiquiátrico.

Será ahora el tribunal de la Sección Octava de la Audiencia Provincial el que redacte la sentencia, ajustándose a la deliberación del jurado popular. La tipología de homicidio está penada con entre diez y quince años de prisión, que en este caso serán sustituidos por el internamiento en un centro especializado, ya que se le aprecia al procesado la eximente completa de trastorno mental al considerar que en el momento del crimen sufría una esquizofrenia paranoide que no le había sido diagnosticada y por lo tanto no tenía medicación.

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El acusado declaró entre lágrimas durante la primera sesión de la vista oral que se celebró a puerta cerrada que había acabado con la vida de su madre porque escuchaba voces que le decían que era el mesías y que debía de cometer el crimen para salvar a la humanidad. Los psiquiatras ratificaron que tenían «sus capacidades mentales completamente anuladas en el momento en el que mató a su madre», en noviembre de 2016. Los doctores fueron contundentes respecto al estado en el que se encontraba el joven: «Presentaba un delirio paranoico, no era consciente ni volitiva y cognitivamente, escuchaba voces que le decían que tenía que acabar con la vida de su madre para salvar el mundo. Se creía el mesías».

Iván González Fresno, de 32 años, sufre una esquizofrenia paranoide que le fue diagnosticada después del crimen, durante el ingreso de un mes y medio en el área de psiquiatría del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Hasta entonces no recibía medicación alguna para su grave enfermedad. Meses antes de cometer el crimen sufrió un brote que le obligó a ingresar durante varios días, en otra ocasión se refugió en un monte cercano a su domicilio de Monteana por una supuesta persecución que no era tal. Sin embargo, los facultativos médicos no le recetaron medicación alguna, sino una atención psicológica que, a la vista de lo ocurrido con posterioridad, no fue suficiente para acabar con esos delirios que sufría.

Recurso de la fiscalía

La acusación particular, ejercida por el abogado Eladio Rico, y la defensa, con la letrada Yolanda Payo, mostraron ayer su intención de no recurrir la sentencia. Sin embargo, cabe la posibilidad de que sí lo haga la fiscalía, al entender que la resolución de la Audiencia no se ajusta a sus pretensiones iniciales.

Con la firmeza de la sentencia por vía penal la acusación particular continuará por la vía Contencioso-Administrativa contra el Sespa al considerar que esresponsable de lo ocurrido por el erróneo diagnóstico de la patología de Iván González Fresno, quien no habría estaba recibiendo el correcto tratamiento, ni siquiera tenía diagnóstico, para la enfermedad que le llevó a asfixiar a su madre cuando dormía en el salón.

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