«Este partido sabe unirse por un objetivo común al margen de diferencias. Y ahora es la Alcaldía»

Iván Fernández Ardura, en el paseo de Poniente. / PALOMA UCHA
Iván Fernández Ardura, en el paseo de Poniente. / PALOMA UCHA

Iván Fernández Ardura, secretario general del PSOE de Gijón: «Si Xixón Sí Puede se distancia de Foro será porque no quiere hacerse corresponsable de su desastrosa gestión»

IVÁN VILLAR GIJÓN.

Tres meses después de su elección como secretario general de los socialistas gijoneses, Iván Fernández Ardura centra su actividad en la puesta en marcha de un plan de trabajo orientado a reforzar la participación interna, apostando por una organización más descentralizada en la que todas las corrientes «se sientan incorporadas». Y, también, a mejorar la relación con los colectivos sociales y el resto del espectro de la izquierda. Aunque descarta cualquier relevo anticipado en la Alcaldía, confía en un acercamiento con Xixón Sí Puede e IU para que, de repetirse una mayoría en 2019, la desunión no impida de nuevo hacerse con el gobierno de la ciudad.

-¿Cómo está siendo su aterrizaje en la secretaría general?

-En general buena. De momento, estoy pudiendo hacer lo que tenía previsto.

-¿Ha recibido muchos consejos o indicaciones?

-Intento conocer la opinión de muchas personas, porque me viene bien para gestionar lo que me corresponde. Pero la gente está siendo prudente y solo me dice cosas cuanto le pregunto. Realmente, no viene nadie a querer marcarme nada.

-¿Con qué sensaciones salió la semana pasada de su primera asamblea al frente de la agrupación?

-Creo que fue muy positiva. Hubo muy buen ambiente, nada que ver con las anteriores ni con todos los procesos de tensión que hemos tenido. La gente acudió con un carácter constructivo. Y si tenemos en cuenta que fuimos elegidos hace menos de tres meses y con un ajustado porcentaje de votación, es de valorar que el plan de trabajo presentado por la ejecutiva haya sido aprobado por unanimidad. Indica que estamos recuperando una tradición del partido, que es unirnos en un objetivo común, al margen de las diferencias que podamos tener. En este caso es recuperar la Alcaldía en 2019.

-¿Cuáles son las líneas y objetivos del plan de trabajo que presentó?

-Los cuatro elementos fundamentales en torno a los que tenemos que movernos son dinamizar el partido, generar ilusión entre los gijoneses con una alternativa de izquierdas real y viable, conectar con los colectivos sociales y ciudadanos que ahora no están tan presentes con nosotros y mantener una imagen de partido serio y en el que se pueda confiar.

-¿Y cómo se pasa de la teoría a la práctica?

-Para dinamizar la organización hemos empezado con la formación de los grupos de trabajo, que de momento están teniendo una buena acogida y a los que está asistiendo gente de diferentes opciones y posiciones políticas dentro del partido. Además, convocaremos con regularidad, como habíamos prometido, asambleas en las que la afiliación pueda hacer un seguimiento de la labor de la agrupación y en las que nosotros podamos rendir cuentas.

-Defina regularidad.

-Prevemos hacerlas aproximadamente cada tres meses.

-¿Mantendrá ese compromiso mientras siga en el cargo?

-Por supuesto.

-¿Seguro que no le cambiará el tiempo?

-Tanto como lo que hagamos ahora, me interesa cómo dejaré el partido cuando deje de ser secretario general. Es verdad que tenemos un objetivo a corto plazo, que son las elecciones. Pero mi proyecto es a largo plazo y lo fundamental es que el PSOE de Gijón sea cada vez más fuerte y más representativo.

-¿Cómo será su pretendido acercamiento a los colectivos sociales?

-Como partido de trabajadores, hemos empezado reuniéndonos con los principales sindicatos. Ahora estamos preparando un plan de visitas a diferentes colectivos vecinales y sociales. Cada secretaría dirá en cuáles tiene interés y organizaremos los contactos por barrios. El objetivo es que estas entidades conozcan la parte más amplia que puedan de la organización, para que en el momento en que tengan interés por tratar algún tema en concreto, puedan dirigirse a la parte del partido que consideren y no tengan que pasar por mí todos los contactos. Aunque ahora para establecer el marco intentaré estar en las reuniones que pueda, la idea es que el secretario general no tenga por qué estar en todo lo que hace la organización, aunque sí le corresponda coordinarlo y estar al tanto.

-¿Hasta ahora tenía que estar?

-Creo que estábamos demasiado centralizados. Y ya no solo en el secretario general, sino subordinados a la parte institucional. Se conocía nuestra labor en el Ayuntamiento, pero no la organización como tal. Y necesitamos que la gente conozca el partido, para que lo vea como un cauce a través del cuál va a poder ejercer influencia. Y eso no tendrá que pasar directamente por aquello a lo que yo diga sí o no. Me tocará ordenar todo eso, pero sin pretender que todo vaya exactamente por la línea que yo marque.

-¿Incluso cuestiones que no comparta?

-Si las comparte la afiliación, a mí me parecerá bien. Se trata de que todo el mundo pueda participar, porque si solo se hace lo que o diga habrá gente que no se sienta partícipe del proyecto. Me tocará darle un sentido y una coherencia a todo, pero sin matar la vida de la organización.

-Si hay que acercarse a los colectivos sociales, ¿es que se han alejado del PSOE o el PSOE de ellos?

-Hay gente y colectivos, e incluso afiliados, que en un momento dado por la dinámica del partido se fueron apartando. Algunos se borraron y otros no lo hicieron, pero dejaron de tener un papel activo y a se centraron en otros ámbitos participativos en los que estaban. Aspiramos a que ahora se vuelvan a vincular al PSOE y nos puedan servir de puente. Gijón es una ciudad con mucha capacidad asociativa y todos los colectivos que tengan interes en trabajar con nosotros serán bienvenidos, porque al final es lo que necesitamos.

-Con quien ya se ha reunido es con las otras fuerzas de izquierda del Ayuntamiento. ¿Fue simplemente un encuentro protocolario o sirvió para limar asperezas?

-La intención era conocernos y poner cosas en común. Todos estamos de acuerdo en que debe ponerse en valor la mayoría de izquierdas que hay en la ciudad y en que la gestión de Foro es un auténtico despropósito. Y creo que estaba bien que lo compartiéramos. También que necesitamos darle un impulso a la ciudad sobre unos valores progresistas.

Prórroga presupuestaria

-Recientemente esa mayoría de izquierdas se ha traducido en un rechazo a las modificaciones de la prórroga. ¿Puede darse un bloqueo durante todo el año?

-No tendría que haberlo si la actitud de Foro fuera la correcta. Tendrá que negociar, que es algo que no ha hecho hasta ahora. Primero no presentó un presupuesto y ahora pretendía que se le fueran aprobando modificaciones a ciegas, hasta acabar sacando adelante lo que quería para este año. Lo que debe hacer es negociar punto por punto y ver qué puede sacar adelante y dónde tiene que rectificar. Creo que está mal acostumbrado a hacer lo que quiere a pesar de que solo tiene ocho concejales. Si se empeña en imponer su agenda habrá problemas.

-El equipo de gobierno culpa de lo ocurrido a la oposición.

-Porque están especializados en excusas y en evadir su responsabilidad. Llevan siete años sin hacer nada, e instalados en las intoxicaciones y el ruido, porque en lo que se manejan muy bien es en la polémica. Supongo que pretenden seguir así el año que queda de mandato.

-¿Cree que en las últimas fechas ha podido haber un distanciamiento entre Foro y Xixón Sí Puede?

-Puede ser. Cuando nos reunimos con ellos coincidimos en que Foro estaba haciendo una gestión desastrosa para el Ayuntamiento y supongo que no tendrán mucho interés en hacerse corresponsables de eso. Pero habrá que verlo en las negociaciones que todavía habrá estos meses.

-El PSOE ha reclamado a la alcaldesa que presente unos presupuestos vinculados a una cuestión de confianza. ¿Habría ahora base para pactar un candidato de izquierdas a la Alcaldía?

-Desde el principio dije que en las reuniones con las otras fuerzas de izquierdas intentaríamos buscar los puntos en común, e imaginaba que ese no lo sería porque íbamos a tener diferencias sobre todo por de quién lo encabezaría. En el momento en que tanto Xixón Sí Puede como IU me dijeron que ya pensaban en 2019 fue un asunto que no nos ocupó más debate. Obviamente, yo no iba a descartar de entrada esa opción si existía, aunque ya imaginaba que no.

-¿El problema de quién debería liderar esa alternativa es entonces de siglas y no de caras?

-Siempre manifestamos que lo lógico y normal sería que la encabezara el partido con más votos. Pero también era consciente de que si no había acuerdo en ese punto pasaríamos a otro y no insistiríamos en esa cuestión. Hace unos meses parece que se había retomado el tema al elegirse la nueva ejecutiva, pero cuando vieron que manteníamos la misma posición, prefirieron dejarlo para después de las elecciones, y lo respetamos.

-¿Cómo será la relación del PSOE con el resto de la izquierda de cara a las elecciones teniendo en cuenta que compiten en parte por un mismo electorado?

-Por un lado competimos, pero también tenemos la responsabilidad de que deje de ocurrir lo que está pasando en Gijón. Si vuelve a haber una mayoría de izquierdas, tiene que reflejarse. Veremos cómo evoluciona todo y cómo se comportan otras fuerzas, pero la prioridad absoluta es que Gijón vuelva a funcionar y a ser una ciudad dinámica y ejemplo para otras.

Pronto para candidatos

-¿Cuándo empezarán a hablar de candidatos?

-El calendario debe decidirse a nivel federal, supongo que en otoño. Hasta entonces no entraremos en ese tipo de debates.

-¿Mantiene que usted no lo será?

-No, yo me voy a dedicar al partido.

-¿Ha hablado con José María Pérez sobre su futuro?

-No he hablado con nadie. La organización debe centrarse en lo que tiene que estar, que ahora es la labor de oposición y preparar el proyecto para el año que viene.

-Se da la circunstancia de que el portavoz municipal fue quien lideraba la gestora que le precedió. ¿Cómo ha sido el traspaso de poderes?

-En el momento en que la agrupación fue funcionando, todo se ha ido normalizando. Nuestra entrada en la comisión ejecutiva marcaba un cambio profundo, de acción política y de personas, y una manera diferente de hacer las cosas. Pero la organización lo asumió rápido.

-¿Y las personas?

-Lógicamente la gente tiene su opinión y agradezco que me la hagan llegar, pero no me estoy encontrando problemas para sacar adelante la línea política que quiero.

-¿Cómo es la relación entre el partido y el grupo?

-Fluida. La línea política la marca la comisión ejecutiva. Luego para las cuestiones del día a día del Pleno, las secretarías o yo mismo nos ponemos en contacto con el portavoz municipal o con los concejales que corresponda. Y cuando hay alguna duda hablo con Josechu o a veces él me plantea posiciones que cree que es importante que conozca.

-¿Surgen discrepancias?

-Importantes no. En las líneas generales trabajamos coordinadamente. Hay puntos de vista que pueden diverger, pero el interés es que se nos perciba como una sola organización.

Más entrevista

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos