«No pararemos hasta encontrarte hermanina, estés donde estés»

Pensión San Francisco en Navia, donde fue vista por última vez la gijonesa de 43 años. / DAMIÁN ARIENZA
Pensión San Francisco en Navia, donde fue vista por última vez la gijonesa de 43 años. / DAMIÁN ARIENZA

La familia de Paz Fernández mantiene las esperanzas de dar con su paradero cuando se cumplen dos semanas de su desaparición en Navia

Paloma Lamadrid
PALOMA LAMADRIDGijón

Hoy hace dos semanas que se perdió el rastro de Paz Fernández Borrego. El 13 de febrero, a las 23.30 horas, fue vista por última vez en la calle San Francisco de Navia, donde se ubica la pensión donde había reservado un cuarto. La gijonesa, de 43 años, dejó allí sus pertenencias pero no regresó a por ellas. Su hermana trató de ponerse en contacto con ella, pero sus intentos fueron en vano. Fue entonces cuando decidió viajar a Navia para intentar encontrarla. Allí interpuso la denuncia por la desaparición en el cuartel de la Guardia Civil.

La Benemérita mantiene el dispositivo desplegado desde el primer momento, que incluye patrullas de Seguridad Ciudadana y el equipo de la Policía Judicial del puesto de Luarca. «De momento, no ha dado resultados», apuntaron fuentes del instituto armado. Aunque las tareas de búsqueda de Paz han sido infructuosas, su familia mantiene la esperanza. «No pararemos hasta encontrarte, hermanina... estés donde estés... moveremos el mundo para que así sea y así será 'sister'. No pararemos nunca. Te queremos», escribió su hermana en el perfil que posee en una conocida red social.

Más información

Según explicaron sus allegados días atrás, «nunca pasaría más de un día sin hablar con sus hijos». Están convencidos de que la desaparición no es voluntaria. «Ese mismo día estaba tan contenta. No se trata de una fuga», añadieron. A pesar de que confían en que Paz aparezca, son conscientes de que la situación es complicada. «Esperamos que aparezca pronto y bien, pero estamos muy nerviosos porque ya son muchos días sin saber nada», lamentaron. La gijonesa estaba junto al restaurante San Francisco acompañada por su mascota, un yorkshire llamado 'Bronco'. A partir de ese momento, el rastro de la mujer, se desvanece. La última señal de su móvil se registró en la localidad de Busmargalí, situada a unos ocho kilómetros de la capital naviega, en la sierra de Panondres, un paraje con escasas viviendas. El teléfono permanece apagado desde entonces.

En la céntrica calle donde desapareció -y donde se encuentra la pensión donde había reservado una habitación y dejado sus pertenencias-, así como en las vías adyacentes, hay instaladas cámaras de videovigilancia. De hecho, el alcalde de Navia, Ignacio García Palacios, ha puesto a disposición de la Guardia Civil las grabaciones recogidas por estos dispositivos, que podrían aportar algo de luz a este caso. Hace varios años que el Ayuntamiento instaló estos dispositivos a raíz de una serie de actos vandálicos cometidos en las principales calles del municipio.

El coche, en Jarrio

En la misma calle donde se sitúa a Paz por última vez, apareció su mascota a la mañana siguiente. Llevaba collar, pero no la correa. Asimismo, el coche de la gijonesa fue localizado en las inmediaciones del Hospital de Jarrio, a unos dos kilómetros de la pensión donde tenía habitación. La Comandancia de la Guardia Civil de Oviedo mantiene abierto el operativo de búsqueda.

Los agentes intentan reconstruir los últimos pasos de Paz para lograr recabar el mayor número de pistas posible para esclarecer el caso. La principal hipótesis que maneja tanto la Guardia Civil como la familia de Paz es que no se trata de una desaparición voluntaria. Están disponibles varios teléfonos para ofrecer información sobre el caso: 631218208, 985641000 y 091. Es de complexión delgada y de pelo rubio. Cuando desapareció llevaba un vestido negro y tiene un tatuaje de estrellas en el hombro.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos