El Plan de Movilidad propone limitar la velocidad a 30 por hora en casi todo Gijón

El Plan de Movilidad propone limitar la velocidad a 30 por hora en casi todo GijónGráfico

Convertir Cimavilla en un «área de prioridad residencial» costará 15,6 millones de euros, y el total de las medidas alcanzarán 51,3 millones

IVÁN VILLAR GIJÓN.

Tras haber debatido a lo largo del pasado año un documento sobre los objetivos generales que debía alcanzar el nuevo Plan Integral de Movilidad Sostenible y Segura, la empresa encargada de su redacción, una UTE formada por Consultrans, Vectio y Movytrans, acaba de dar un paso más con la presentación de 47 propuestas concretas de actuación a desarrollar en los próximos seis años y cuya puesta en marcha costaría 51,3 millones de euros hasta 2024.

Una de las medidas más destacadas es la que hace referencia a la limitación de velocidad en el conjunto de la ciudad, con zonas 20 y 30 en todo el casco urbano. De hecho, según la «propuesta inicial» de la empresa el actual límite de 50 kilómetros por hora solo se mantendría en los grandes ejes viarios, como Constitución, Manuel Llaneza, Pablo Iglesias, Gaspar García Laviana, Pintor Manuel Medina, Carlos Marx, Sanz Crespo, Ramón y Cajal, las avenidas de El Llano, Juan Carlos I, Príncipe de Asturias, Castilla, Justo del Castillo, Albert Einstein y el Jardín Botánico y la carretera de Pola de Siero a su paso junto a Los Pericones. En el resto de Gijón la velocidad genérica será de 30 kilómetros por hora, incluidas arterias como las avenidas de la Costa, Galicia y Portugal, la calle Velázquez y el Muro.

Propone nuevas líneas de autobús desde la plaza de Europa a Cimavilla y Nuevo Roces

En el Centro y La Arena las restricciones irán más allá y la circulación a 30 kilómetros por hora se limitará, además de al Muro, a Manso, Emilio Tuya, Ezcurdia, Marqués de Casa Valdés, Uría, Menéndez Pelayo, Jovellanos, Instituto y la zona de Fomento. El resto de calles serán 'zona 20', espacios donde los peatones tendrán prioridad sobre los vehículos, podrán utilizar «toda la zona de circulación» e incluso estarán autorizados los juegos y deportes, aunque «sin estorbar inútilmente a los conductores de vehículos». En los planos constan como tal todo el entramado viario delimitado por Palacio Valdés, Álvarez Garaya, plaza del Carmen, Jovellanos, Menéndez Valdés, Uría y Costa, las calles del entorno de Instituto y todas las de La Arena transversales al Muro (Premio Real, Aguado, Doctor Aquilino Hurlé y Marqués de Urquijo), así como las situadas entre Costa y Pablo Iglesias (Alarcón, Enrique Martínez, Alfonso I, etcétera).

Mejora de la seguridad vial

Pero el Plan de Movilidad también creará 'islas' con velocidad limitada a 20 kilómetros por hora en otros barrios. En La Calzada la medida se implantará en el área delimitada perimetralmente por las calles Brasil, Manuel R. Álvarez, Príncipe de Asturias y avenida de la Argentina (Oriental, Nicaragua, Uruguay, Simón González, etcétera) y en las calles transversales a Gran Capitán y Hernán Cortés (Barros, Carlos V, Felipe II, Magallanes, etcétera). En El Llano el límite regirá en las vías que cortan Santa Eladia y Dolores (Mon, Santiago, San Félix, San Juan, etcétera), en las transversales a Leoncio Suárez (Julio, María Josefa, Marcelino González, Eulalia Álvarez, Zoila y Pedro Pablo) y en las inmediaciones del parque de la Fábrica de la Luz (Saavedra, Azcárraga, Fray Ceferino González, Sáhara, García Blanco, La Argandona y San José).

En Ceares afectará al grupo de La Tejerona y a calles como La Paz, Alegría, Progreso, Balbín, Reconquista, Campo Sagrado y Cirujeda, entre otras. Y en El Coto a Avelino González Mallada, Campoamor, Lope de Vega, Donoso Cortés y Tirso de Molina. Para la puesta en marcha de esta medida el documento plantea una inversión próxima a los 600.000 euros, con 400.000 para «actuaciones de mejora de la accesibilidad y la seguridad vial» y 150.000 para la colocación de casi señales en las entradas y salidas de las 'zonas 20'.

El barrio de Cimavilla merece un capítulo aparte. El Plan de Movilidad plantea su transformación en 'área de prioridad residencial' y propone para ello implantar de forma generalizada la denominada plataforma única de convivencia, esto es, calles donde calzada y acera estén a un mismo nivel. Será necesario actuar sobre 330.000 metros cuadrados de terreno, lo que lleva a estimar un coste de 15,6 millones de euros a lo largo de los seis años de implantación del plan. La velocidad estará limitada a 20 kilómetros por hora en todo el barrio, con la única excepción de un recorrido perimetral (entrada por San Pedro, Maximino Marino Fernández, Honesto Batalón, Artillería y salida por Tránsito de las Ballenas o por Artillería y Óscar Olavarría), en el que se permitirá circular a 30 por hora. Este recorrido es el mismo que, en otro punto del documento de propuestas, se plantea como itinerario de una nueva línea de EMTUSA que dé servicio al barrio. Lo conectaría con la plaza de Europa, con frecuencias cada once minutos y parada junto a la futura estación intermodal.

En lo que respecta al transporte público, además de esta nueva línea se plantea la creación de un servicio de autobuses lanzadera que en horas punta conecte de forma directa Nuevo Roces con la plaza de Europa. Los técnicos destacan que la plaza de Europa es «uno de los espacios intermodales más importantes de Gijón» al tener parada allí varias líneas de EMTUSA y, en el futuro, también el metrotrén. Añaden que cuando se desarrolle toda la infraestructura ferroviaria del túnel, incluida su prolongación hasta el Hospital de Cabueñes, habrá 72.000 gijoneses viviendo a menos de 600 metros de alguna de sus paradas (estación intermodal, plaza de Europa, El Bibio, Universidad y Hospital), por lo que recomiendan dedicar 60.000 euros a un estudio para la reordenación de la red de autobuses.

Para las parroquias rurales el documento da una vuelta al proyecto de 'taxi rural', que aparece descrito como 'plan de transporte a la demanda'. Su objetivo sería poner en contacto a taxistas y pasajeros, recogiendo a varias personas en un punto preestablecido y llevándolas a otro, con una serie de paradas definidas de antemano. En el caso de rutas prediseñadas y habituales, el Ayuntamiento subvencionaría parte del viaje, previa firma de un convenio de 100.000 euros anuales con las cooperativas. Pero también se contemplarían viajes no recurrentes, en cuyo caso los viajeros compartirían el coste en función del número de viajeros.

El documento también plantea la creación de una red de itinerarios peatonales accesibles en el casco urbano, debidamente señalizados y con mejoras en su continuidad, seguridad vial, mobiliario urbano e iluminación. Sumarían 53,2 kilómetros de recorrido y su adecuación costaría 544.000 euros.

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