El Plan de Ruido prioriza la reducción de los coches en el centro de la ciudad

Varios vehículos, durante un atasco en la avenida de la Costa.
Varios vehículos, durante un atasco en la avenida de la Costa. / PALOMA UCHA

El estudio revela que el 61% de los centros educativos están expuestos a altos niveles sonoros durante el horario de mañana

ÓSCAR PANDIELLO GIJÓN.

El tráfico rodado es el principal problema al que se enfrenta la ciudad a la hora de solucionar sus altos niveles sonoros. Así se desprende del Mapa Estratégico de Ruido de Gijón 2016, publicado en el BOPA el pasado viernes y abierto a información pública desde ayer. El informe, elaborado por la empresa Audiotec, revela que buena parte de los centros educativos de la ciudad están expuestos a lo largo de todo el día a niveles excesivos de contaminación acústica, una situación que también se vive en las principales arterias de la ciudad.

En vista de los datos, elaborados en base al estudio de la documentación aportada por las administraciones y al trabajo de campo, el texto plantea una serie de proyectos y medidas enfocadas a reducir los altos niveles de ruido. Entre ellos destaca la «reducción progresiva» del tráfico en el centro del municipio, la «reducción y racionalización del uso del vehículo privado», el fomento del transporte público o la mejora de la calidad de los equipamientos y aislamientos acústicos en edificaciones públicas y privadas.

En relación a este último punto, una de las lecturas más interesantes del informe es la que hace hincapié en el estudio de las zonas de 'tipo e'. Esto es, instalaciones sanitarias, docentes y culturales que requieren una especial protección contra la contaminación acústica. Según el estudio, de los 102 centros docentes identificados en el municipio, 70 superan los 50 decibelios máximos contemplados en horario nocturno, 55 hacen lo propio en horario de tarde y, finalmente, 63 centros superan la cota máxima de decibelios en horario de mañana, momento en el que se concentra la mayor parte de la actividad.

Atendiendo al ruido global que soportan estos centros -elaborando una media entre mañana, tarde y noche-, los más afectados son los colegios Corazón de María, San Lorenzo, San Vicente de Paúl, Asturias y Rey Pelayo. Respecto a los institutos, los que más se ven afectados por la contaminación acústica son el Doña Jimena, el Fernández Vallín y el Jovellanos. Todos ellos con una media situada entre los 70 y los 75 decibelios.

Los centros sanitarios, por su parte, cuentan con un saldo desigual. Los hospitales de Jove y Cabueñes se mantienen dentro de los límites marcados por la normativa. El hospital Cruz Roja y los sanatorios Covadonga y Begoña, por su parte, sí que sobrepasan los límites durante buena parte del día.

Trenes, industria y vehículos

El estudio centra sus mediciones en tres tipos de fuentes sonoras: la ferroviaria, la industrial y la de tráfico rodado. La superficie de municipio afectado por la actividad de trenes apenas llega al 2%, mientras que la industria incide en el 8,3% del terreno estudiado. La desigualdad respecto al tráfico, por tanto, queda patente: los vehículos afectan al 40% del municipio con ruidos superiores a los 55 decibelios en la media diaria. Poniendo esta cifra en otros términos, más de 191.000 habitantes de la ciudad están expuestos a diario a una carga superior a 55 decibelios a causa de coches, motocicletas y demás vehículos.

Uno de los apartados más extensos del estudio se centra en la identificación de las zonas afectadas por la contaminación acústica. Así, atendiendo al mapa de calor, se puede comprobar que las principales arterias de la ciudad concentran buena parte de los decibelios. Manuel Llaneza, la avenida de la Constitución, Pablo Iglesias, la avenida del Llano y Ramón y Cajal son algunas de las más afectadas. En estas zonas de calificación residencial, las limitaciones son diferentes respecto a las áreas sanitarias y educativas. Durante el día y la tarde los niveles ascienden a los 65 decibelios mientras que por la noche el tope queda fijado en los 55.

A través de las conclusiones derivadas de este informe, el Plan Integral de Movilidad Sostenible y Segura de Gijón, actualmente en fase de redacción, tratará de adoptar las medidas pertinentes para que la contaminación acústica que soportan los vecinos del municipio se vea reducida hasta los valores contemplados por la ley.

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