Las plazas de pisos turísticos se triplican

Uno de los edificios de Capua que concentra varios pisos turísticos. / PALOMA UCHA
Uno de los edificios de Capua que concentra varios pisos turísticos. / PALOMA UCHA

Gijón lidera el registro regional de viviendas privadas reconvertidas en alojamiento hotelero | Los 236 propietarios que alquilan sus casas ofrecen espacio para 1.200 viajeros frente a los 4.445 de los hoteles

CHELO TUYA GIJÓN.

Casi una cada siete plazas turísticas gijonesas está en una vivienda privada. Pertenece a una persona que ha decidido sacar rendimiento a su piso como alojamiento de viajeros. Una decisión que en Gijón han tomado 236 propietarios y con la que elevan la oferta de alojamiento en la ciudad a más de 8.000 plazas.

Porque, aunque no todas las viviendas hacen constar en el registro el número de plazas, la media habla de una capacidad de cinco personas por piso, lo que supone que estos alquileres turísticos rozan las 1.200 plazas de capacidad frente a las 4.445 de los hoteles. Casi tantas como la disponibilidad de camping, 1.812 suman los camping de Deva y El Rinconín, y casi triplican las 454 de hostales y pensiones. Una disponibilidad de plazas que triplica hoy la registrada hace solo un año antes.

Una fórmula turística que lidera Gijón. De las 581 viviendas turísticas registradas en Principado, que suman más de 2.900 plazas, 236 están en la ciudad. El resto se distribuyen en otros 33 concejos, con Llanes situado en segundo lugar al disponer de 101 pisos turísticos. Le siguen Oviedo y Ribadesella (31), Cangas de Onís (20), Villaviciosa (16), Avilés (15), Gozón (14), Colunga (13), Muros de Nalón (10), Carreño, Castrillón, Tapia de Casariego, y Cudillero (9), Ribadesella y Soto del Barco (8), Valdés (6), Parres, Cabrales, Navia y Aller (5), El Franco, Caravia y Castropol (2), y Llanera, Piloña, Morcín, Coaña, Pravia, Siero, Mieres, Cangas del Narcea, Vegadeo y Caso, con un piso turístico cada uno.

Así se desprende del análisis del registro oficial que el Principado puso en marcha en agosto de 2016. En aquel momento, ante el 'boom' de uso de viviendas privadas como alojamiento turístico, que genera polémicas y problemas de convivencia en ciudades como Madrid, Barcelona o Ibiza, la Consejería de Empleo, Industria y Turismo puso en marcha una acreditación obligatoria para los propietarios de estos pisos a los que los empresarios del sector turístico acusaban de «competencia desleal».

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Legalizadas

Lograr el cartel de VUT (Vivienda de Uso Turístico) que debe figurar en la fachada del edificio implica tributar en Hacienda, contratar un seguro de responsabilidad civil de 150.000 euros, contar con la aprobación de la comunidad de vecinos y dejar constancia de quién utiliza el piso y durante cuánto tiempo.

Unas obligaciones que, tal y como desveló un análisis realizado por EL COMERCIO en octubre pasado, no cumplían todas las viviendas que se promocionaban como alquileres turísticos en las plataformas digitales. El Principado confirmó después que el 41% de esas ofertas no correspondían a viviendas dadas de alta y la patronal turística Otea exigió que se obligase a las plataformas, sobre todo a la líder, Airbnb, a ofertar solo viviendas turísticas con sello.

Ciudadanos llevó a cabo una iniciativa parlamentaria en la Junta para reactivar el servicio de inspección e incrementar las sanciones, que clonó el grupo municipal en el Ayuntamiento de Gijón. Seis meses después, y con el aviso dado a plataformas como Airbnb, que lidera este segmento, las tornas parecen haber cambiado. Mientras en internet se publicitan 306 pisos turísticos en Asturias, en el registro de Turismo aparecen 581. En el caso de Gijón, se promocionan 107 en Airbnb, mientras son 236 los que cuentan con respaldo legal.

Algo que, no obstante, no ocurre en todos los municipios. En Llanes la oferta llega a 158 pisos frente a 101 VUT, cifra que se dispara en Oviedo. En la capital, una de cada tres viviendas comercializadas son ilegales, ya que aparecen 118 opciones frente a solo 31 pisos con el sello oficial.

Otros concejos en los que la disparidad entre la oferta en internet y los datos del registro es evidente son Cangas de Onís, con 20 viviendas con sello frente a 110 en alquiler), Ribadesella (con 31 frente a 75), Gozón (con 14 frente a 51) y el caso más llamativo: Siero solo tiene una VUT, pero hay 45 pisos en alquiler.

En 138 calles

La distribución de las VUT gijonesas se centran en las zonas más turísticas. Cinco vías del barrio de La Arena (Rufo García Rendueles, Ezcurdia, Aquilino Hurlé, Castilla, Emilio Tuya y Manso) aglutinan el mayor volumen de la oferta, que también tiene al centro como lugar favorito para el alojamiento.

En número de VUT, la avenida de Rufo García Rendueles es la favorita, con nueve viviendas registradas en Turismo, a la que siguen la calle Ezcurdia, con ocho, y Corrida, con 7. No obstante, los entornos de las playas hacen que barrios como El Natahoyo o La Calzada, que no tienen menor oferta hotelera que La Arena y el centro, también compitan con sus pisos turísticos.

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