«No podemos conformarnos solo con carpas o despedidas de soltero»

Javier Martínez, vicepresidente de Otea, en la escalera 18 de la playa de San Lorenzo. / P. CITOULA
Javier Martínez, vicepresidente de Otea, en la escalera 18 de la playa de San Lorenzo. / P. CITOULA

Javier Martínez, vicepresidente de Otea y socio del Grupo Gavia: «Gijón es una ciudad con mucho potencial y entre todos debemos buscar alternativas para tener un turismo de más calidad»

PALOMA LAMADRID GIJÓN.

Conoce de primera mano los entresijos de la hostelería porque lleva tres décadas dedicado a ella como socio del Grupo Gavia. Además, Javier Martínez (Gijón, 1964) observa la evolución del sector desde otro ángulo: la vicepresidencia de Otea, la patronal hostelera y hotelera de Asturias. Por si su agenda estuviera poco apretada, ocupa también el cargo de vicepresidente del Sporting.

-¿Cuáles es el balance de la Semana Grande?

-Estábamos todos muy preocupados con resolverla por la climatología, que es el verdadero condicionante de la Semana Grande. Podemos decir que ha sido buena, pero no es el dato del que se tiene que fiar el hostelero porque no dejan de ser unos días en que, por la gran afluencia de público, toda la restauración está contenta. Tenemos que pensar en un horizonte más amplio para que el sector se refuerce y llegue a datos de antes de la crisis.

«Hay que regular el botellón, sobre todo en las fiestas, como ocurrió en Cabueñes». «No puede ser que en julio haya tres festivales de varios días; hay que desestacionalizar»

-¿El botellón ha sido competencia en lo que va de verano?

-En Gijón, creo que se reguló muy bien hace un par de años. Se ha llegado a cifras mínimas de botellón. Quizá está brotando un poquito más ahora, pero creo que este Ayuntamiento se preocupa bastante por mantener a raya este asunto. Hay que regularlo, sobre todo en las fiestas, como sucedió en las de Cabueñes. Ya no es solo el botellón y el consumo masivo de alcohol, sino la edad tan joven de los críos que lo hacen. Es muy perjudicial para la salud, pero también para la ciudad y el sector.

-Metrópoli, Semana Negra, Tsunami, Arcu Atlánticu... ¿Ha sido grande el impacto de tan abultada oferta de festivales?

-El sector nunca se opone a estas actividades porque la ciudad, cuanto más viva esté, más oferta tiene para los visitantes. Pero sí es verdad que se deberían regular porque el sector soporta todo un invierno difícil y, cuando llegan las épocas de fortaleza de ventas, éstas se ven restringidas por culpa de tantas actividades. Por eso, pedimos la desestacionalización. No puede ser que en julio haya tres actividades de varios días cada una, que representan un cambio de tendencia en el consumo. Hablando con grandes multinacionales que suministran productos a la hostelería, como Coca-Cola y Mahou San Miguel, el consumo de estas actividades representa casi un 20% del total en Gijón en julio. Se debe respetar al sector para que pueda seguir creando empleo todo el año.

-¿Qué medidas prioritarias deben tomarse para evitar el pinchazo de la burbuja turística?

-Por un lado, hay que regular los alojamientos ilegales, como se está haciendo en otras comunidades. Y, sobre todo, debemos buscar un proyecto de turismo que tiene que ir más allá de carpas y actividades puntuales. Gijón es una ciudad con mucho potencial turístico y entre todos debemos buscar alternativas para tener un turismo de más calidad. No podemos conformarnos solo con carpas o despedidas de soltero. Gijón se merece posicionarse más arriba de donde está y eso tenemos que conseguirlo a base de negociación.

-¿Los toros atraen a ese turismo de calidad que se persigue?

-La Feria de Begoña es algo instaurado en la Semana Grande. Ha surgido una polémica para evitar que se siga desarrollando, pero entendemos que, a quien no le gusten los corridas de toros, que no acuda, pero que no se lo impida a aquellos a los que sí. La Semana Grande debe tener alternativas, algo más distintivo, como Santander o Valladolid, que sacan las fiestas a la ciudad. No es una crítica, sino que creemos que se puede mejorar.

-¿Los alojamientos ilegales se llevan un gran trozo del pastel de la clientela?

-Sí. De hecho, hay más ocupación ilegal que legal. Es necesario que se regule, empezando por sancionar a todas estas páginas que están vendiendo alojamientos ilegales. No pedimos que no se alquilen viviendas vacacionales, sino que estén regulados como lo estamos el resto de empresas del sector.

-En Oviedo, han aparecido pintadas contra los turistas. ¿Se puede decir que hay rechazo hacia los visitantes?

-En Gijón no hemos tenido este rechazo, que nos parece lamentable y una forma de destrozar lo poco bueno que tenemos. Como no apoyar los Premios Princesa de Asturias, que desde Otea entendemos que constituyen un arma turística fenomenal. No solo no hay que criticar estos premios, sino que debemos apoyarlos.

-¿A qué achacan los hosteleros de Fomento el incremento de las peleas en esa zona de copas?

-Son hechos muy aislados que el sector condena categóricamente. Hay que decir que Gijón es la segunda ciudad más segura de España y se trata de actos puntuales que no dejan de formar parte de una estadística de volumen de público. No tienen una variable determinada.

-¿Es necesario aumentar la presencia policial?

-El Ayuntamiento está pensando en sacar un catálogo de buenas prácticas. Nosotros todo lo que sea regular y mejorar el sector lo apoyamos. Quizá la forma más rápida y real de proteger a los consumidores del ocio nocturno sea con la presencia policial.

-¿Ayudaría instalar cámaras de videovigilancia?

-Es una medida buena para analizar el hecho después de producido. Pero, desde el sector, pedimos un poco más. Creemos que la mejor forma es que haya presencia policial para que las actuaciones sean inmediatas.

-¿Cómo se podría resolver el conflicto de la música en vivo en los locales de hostelería?

-Apoyamos la máxima franja de posibilidades que pueda tener el sector. Y una de ellas es la introducción de la música en vivo en los establecimientos. Pero sí somos conscientes de que es muy difícil de regular por la ordenanza del ruido, que te condiciona. Sí es contradictorio que, por ejemplo, un mimo no pueda actuar en un local. Pero una actuación en directo puede causar ruidos en un local que no tiene un aislamiento acorde a su licencia. Creemos que es una medida muy buena para el sector, pero muy difícil de cumplir y de igualar intereses. Además, hay locales que han hecho verdaderos esfuerzos económicos para su adecuación y eso debe respetarse.

-¿Falta profesionalización en el sector?

-Sí y, sobre todo, faltan profesionales que quieran dedicarse a ello, que no estén de paso. Y, para eso, tiene que ser un sector bien formado y bien respetado económicamente para que sea tan atractivo trabajar en hostelería como en otro lugar. Estamos haciendo avances con la Facultad de Turismo y, en breve, se sacarán plazas universitarias para profesionales de cocina y jefes de sala.

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