La Policía pide colaboración a los bancos para frenar los timos del 'tocomocho' y la 'estampita'

La Policía pide colaboración a los bancos para frenar los timos del 'tocomocho' y la 'estampita'

Insta a los empleados a alertar a los agentes cuando clientes mayores quieran retirar cifras elevadas. Este año se han registrado siete casos

PALOMA LAMADRID GIJÓN.

Forma parte del imaginario colectivo español la escena de Tony Leblanc en la que engaña a un incauto con un sobre lleno de 'estampitas'. La película se titula 'Los tramposos' y fue estrenada en 1959. Un timo, al igual que el del 'tocomocho', de sobra conocido por los ciudadanos. Pero que, aún así, se siguen produciendo. En lo que va de año, se han presentado siete denuncias en la comisaría de Gijón por este tipo de estafas. Aunque la cifra no es demasiado abultada, la peculiaridad está en que, en años anteriores, la proporción era del 50% respecto a cada timo, pero en 2017 se impone el 'tocomocho'.

De hecho, seis de los casos se correspondían con este 'modus operandi' y el restante con el de la estampita. «Quizá ellos mismos se dan cuenta de que la gente pica menos con este último», explica un inspector del Grupo de Delincuencia Económica y Delitos Tecnológicos de la Policía Nacional. El perfil de las víctimas es siempre similar: «Personas mayores, de más de setenta años, con una disponibilidad económica que les permite extraer grandes cantidades o que tengan joyas», detalla este agente de la Comisaría de El Natahoyo.

LOS DETALLES

Lugares
Los timadores eligen zonas bien conectadas con una salida de la ciudad. En La Calzada y El Llano se registraron buena parte de los casos en los últimos tiempos.
Atuendo
Suelen utilizar disfraces y adoptan acentos diferentes. Con frecuencia, el gallego.
Horario
Siempre actúan por la mañana para coincidir con las horas de apertura al pública de las oficinas bancarias, de modo que las víctimas puedan acudir a ellas para extraer el dinero.
Origen
Se trata de clanes familiares itinerantes, la mayoría procedentes de Castilla-La Mancha, Madrid y Extremadura. «Algunos llevan cuarenta años dedicándose a esto», explica un inspector de la Comisaría gijonesa.
Últimos casos
Se denunciaron los días 25 y 26 de julio.

Sin ir más lejos, se presentaron dos denuncias por el timo del 'tocomocho' los días 25 y 26 de julio. Así las cosas, la Policía Nacional ha solicitado la colaboración de las entidades bancarias con sucursales en la ciudad para intentar frenar estos casos. «Hemos tenido reuniones con los departamentos de seguridad de los bancos para ponerles al día del 'modus operandi' y para pedirles que, cuando detecten una operativa bancaria sospechosa en una persona mayor, tomen precauciones», señala el inspector policial. Si habitualmente extrae pequeñas cantidades, procedentes de su pensión, los empleados bancarios deben ponerse en alerta si decide retirar una cifra muy alta. Las prevenciones indicadas por la unidad especializada en estos delitos consisten en preguntar al cliente en qué va a emplear esa cuantiosa suma o, «si le conocen, avisar a algún familiar». En caso contrario, los empleados de la entidad deben llamar a la Policía Nacional para que investigue los hechos y pueda esclarecer si se trata de un timo. «Nos personamos y, si es una extracción legítima, no pasa nada, pero pedimos que no les entregue grandes cantidades sin más», apunta. Gracias a esta colaboración, ya se han logrado impedir varias estafas en Gijón. La última ocurrió «hace un mes y medio, cuando nos llamó el subdirector de una oficina bancaria para decirnos que le sonaba muy mal lo que le contaba un cliente. Y era un 'tocomocho' de libro».

Dos años de reuniones

La primera reunión entre la Policía Nacional y los responsables de las cajas y bancos tuvo lugar hace más de dos años. «Estamos en continuo contacto, no solo por timos como el 'tocomocho' y la estampita, ya que tenemos conocimiento de más de mil denuncias todos los años», destaca el inspector. A pesar de que se trata de estafas conocidas, los delincuentes apenas han variado su manera de actuar. «Observan y buscan a una persona mayor que esté sola caminando por la calle, sentada en un banco... Entonces, entablan conversación y enseguida aparece el primer gancho y les cuenta la típica historia», relata el policía. En el caso de la 'estampita', se hace pasar por alguien con una discapacidad psíquica que porta una sobre lleno de billetes, a los que se refiere precisamente como 'estampitas' y no les da valor alguno. En ese momento, entra en escena el segundo gancho, que convence a la víctima para engañar al supuesto discapacitado cambiándole los billetes por otros de menor valor y repartirse el botín entre ambos. Los timadores dan el cambiazo y se van. Cuando el estafado abre el sobre, solo encuentra recortes de papel.

En el 'tocomocho', el timador le cuenta al damnificado que tiene unos cupones o décimos de lotería premiados y, por diversas circunstancias, no puede cobrarlos. En ese momento, hace su aparición el segundo estafador, que simula hacer una llamada para comprobar que los boletos se corresponden con sustanciosos premios y le engaña para entregarle una elevada cantidad económica a cambio de ellos. «El gancho va a una entidad bancaria y le enseña a la víctima fajos de billetes falsos, con uno auténtico en la parte superior», detalla el inspector.

Le deja este dinero como garantía y le pide que haga lo mismo. Una vez que el timado ha extraído la suma o entregado joyas de su propiedad, le dan alguna excusa para que se ausente. Lo habitual es que le pidan que entre en un bar a comprar un bocadillo. Es entonces cuando los delincuentes emprenden la huida en un vehículo. «Le piden a la víctima que no diga nada a nadie, la suben en su coche y la vigilan todo el tiempo», apunta.

Clanes itinerantes

Eso sí, estos timadores no son violentos. «No hemos tenido ningún caso de agresión. Si no ven la cosa clara, se van a por otro», revela. Los delincuente que practican los timos del 'tocomocho' y la estampita pertenecen a clanes familiares itinerantes. «Aquí conocemos a más de cien y no son nacidos ni residentes en Asturias. La mayoría viene de Castilla-La Mancha, Madrid y Extremadura», indica. Con frecuencia, cambian su acento y «es típico que adopten el gallego». Solo están unas horas en la región, donde hacen varios intentos.

Actúan siempre por la mañana, coincidiendo con el horario de los bancos. «Son muy discretos, no llaman la atención y cambian los vehículos con frecuencia», apunta el inspector policial. Operan en zonas bien conectadas con vías de salida. «En El Llano y La Calzada es donde más casos se han dado últimamente», añade. La media del botín asciende a unos 6.000 euros. «Hemos tenido desde 2.000, los que menos se llevaron, hasta 15.000, los que más, aparte de joyas», detalla.

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