De Poniente a la 'Lloca', «del tirón»

Tutores y participantes en la ruta ciclista por la ciudad, frente al Museo del Ferrocarril. / JOAQUÍN PAÑEDA

Una ruta en bicicleta por Gijón animó a los mayores a «subirse más a las dos ruedas» | «Yo la cojo casi todos los días y voy hasta la Laboral, La Camocha, Jove o, incluso, la Pola», afirma José Francisco Picón, de 66 años

ÓSCAR PANDIELLO GIJÓN.

No hay límite de edad para subirse a la bicicleta, un medio de transporte limpio y sano que ayuda a mantener a punto tanto el cuerpo del ciclista como la calidad del aire de la ciudad. «Yo la cojo casi todos los días y voy hasta la Universidad Laboral, La Camocha, Jove o, incluso, la Pola. Cincuenta o sesenta kilómetros. Del tirón». El ejemplo lo da José Francisco Picón, que a sus 66 años luce casco, ropa deportiva y una bicicleta de montaña roja frente al Museo del Ferrocarril. Es uno de los participantes en el 'Tour guiado en bicicleta por la historia de Gijón', una actividad de la Fundación Municipal de Servicios Sociales en el marco de la Semana de la Movilidad que reunió ayer a varios vecinos con sus bicicletas.

El objetivo de la actividad, según explican sus organizadores, fue doble. Por una parte, ofrecer una ruta en bicicleta por alguna de las zonas más emblemáticas de la ciudad y así poder explicar su historia y, por otro lado, fomentar el uso de este vehículo como medio de transporte entre los más mayores. «Tenemos que promocionar la movilidad sostenible como fuente de salud, algo muy importante en lo que hay que seguir trabajando», destaca Eduardo Fernández, técnico de la fundación municipal y ciclista habitual por las calles de la ciudad. Para Delio Domínguez, otro de los participantes en la ruta, es importante que la ciudadanía tome conciencia. «La ciudad, con sus cosas, es segura para circular. Eso sí, el tramo del Ayuntamiento está muy mal señalizado y es peligroso. Hay que darle un repaso», reclama.

Antes de iniciar el recorrido, dos miembros de Asturies con Bici ofrecieron una breve introducción sobre la necesidad de mantener en buenas condiciones frenos y ruedas así como las nociones básicas para circular por la ciudad. A renglón seguido, una guía llevó a los participantes por Poniente, la plaza del Marqués, San Lorenzo y el Rinconín. La industrialización, el origen de la villa o el catálogo de esculturas de la ciudad fueron algunos de los temas que se abordaron durante la ruta. «Gijón es una ciudad con buenas características para la bicicleta. Lo único que falta es que la gente se convenza de que la ciudad es atractiva y segura para recorrer las calzadas como un vehículo más», apunta Fernández como una de los principales asuntos pendientes.

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