Pelayo, de primer monarca astur a «pecador de la pradera»

El nuevo Pelayo trasmutado en Chiquito se ha convertido en un atractivo adicional de la plaza del Marqués. / PALOMA UCHA
El nuevo Pelayo trasmutado en Chiquito se ha convertido en un atractivo adicional de la plaza del Marqués. / PALOMA UCHA

La transformación del rey Pelayo en Chiquito de la Calzada, un éxito entre los paseantes

Ó. PANDIELLO GIJÓN.

De Princesa Leia a Chiquito de la Calzada. La pasión por el antroxu en Gijón comienza por la estatua de Pelayo, símbolo de la ciudad, que cada año se pone a punto para disfrutar una de las fiestas más frenéticas del año. En esta ocasión, la imagen del primer monarca astur transformado en el fallecido humorista ha entusiasmado a vecinos y turistas, que durante estos días no han dejado pasar la oportunidad de fotografiarse junto a la efigie.

«Está hecho todo un pecador de la pradera, sí. Ya se ha convertido en una tradición y la verdad es que hay curiosidad todos los años por ver de qué se disfraza», explica entre risas Marian Fernández, vecina de la ciudad. La turista madrileña Aida Vela, por su parte, no dejó pasar la oportunidad y fotografió la estatua durante su paseo matinal por la ciudad. «Está gracioso y me parece muy sano que los asturianos tomen con humor sus figuras históricas. En otros lugares estoy segura de que no pasaría», explica.

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