La primera convocatoria de la renta social se cierra con 3.867 solicitudes

Eva Illán.

El Ayuntamiento ha analizado ya cerca de 800 peticiones y ha dado su visto bueno al 70% de ellas

S. G. A. GIJÓN.

El plazo de la primera convocatoria para solicitar la renta social municipal de Gijón finalizó el pasado lunes. Y lo hizo con un total de 3.867 solicitudes registradas para acceder a estas ayudas. Una iniciativa a la que, además, se han adherido un total de 227 establecimientos de la ciudad.

La concejala de Bienestar Social, Eva Illán, destacó que ya se ha valorado, en las dos jornadas posteriores al cierre de la convocatoria, el 20% de las peticiones. Es decir, se han analizado 794 solicitudes.

Y los primeros resultados de valoración apuntan que más del 70% de las solicitudes valoradas (548) han sido aceptadas, se han saldado con una resolución favorable para el interesado, fundamentalmente, resalta la concejala, en la línea finalista, destinada a la compra de productos básicos.

A tenor de las peticiones que se han estudiado hasta el momento, y con la prudencia debida dado que aún quedan muchas por analizar, la edil comenta que da la impresión de que la dotación de recursos económicos a las familias en la ciudad «está garantizada», ya sea -detalla- por prestaciones consolidadas, pensiones públicas o el Salario Social Municipal. Así, entiende Eva Illán que la «línea finalista» de la convocatoria de la renta social municipal «resultará exitosa».

Para hacer lo más «efectiva, rápida y operativa» esta renta social, tanto la Unión de Comerciantes de Gijón como el propio Ayuntamiento ya llevan meses trabajando en los operativos necesarios para su puesta en marcha. Los 227 establecimientos que se han sumado a esta «novedosa» iniciativa permitirán a los beneficiarios del programa realizar sus compras mediante una tarjeta similar a las de crédito. Una tarjeta que será suministrada por La Caixa y que posibilitará que sus usuarios no sean identificados como perceptores de estas ayudas por quienes estén en el establecimiento.

Se trata de tarjetas inteligentes que solo funcionarán en las terminales de cobro (TPV) que los comercios adheridos hayan registrado previamente ante la entidad financiera. Cada establecimiento solo podrá registrar un TPV, para facilitar un mayor control sobre su uso. Además, solo podrán utilizarse para adquirir los productos recogidos en las bases de la renta social, que van desde ropa, gafas, medicamentos y tratamientos odontológicos a electrodomésticos y reparaciones en el hogar, con limitaciones concretas de gasto en función del tipo de artículo. Todo está ya preparado -aseguró la edil Eva Illán- para que a finales de agosto la entidad financiera pueda habilitar los dispositivos en los establecimientos para el pago con la citada tarjeta y «eche a rodar la renta social municipal con normalidad». La dotación presupuestaria para esta convocatoria que acaba de cerrarse cuenta con una dotación presupuestaria que asciende a los 2,5 millones de euros.

Segunda convocatoria

Y, además, tendrá continuidad después del verano, cuando se abra otro periodo para solicitar estas ayudas.

En este caso, precisó Eva Illán, se dotará a la convocatoria con más de tres millones de euros. «El objetivo de la Corporación sigue siendo trabajar en mejorar la calidad de vida de los ciudadanos de Gijón y la puesta en marcha de la renta social, sin duda, suma una iniciativa novedosa más a ese horizonte», asegura la concejala de Bienestar Social.

La convocatoria cerrada este lunes complementa otras habilitadas desde la Fundación Municipal de Servicios Sociales. Y se organiza en dos líneas. Una directa, a las unidades familiares sin ingresos públicos, y otra de carácter finalista, destinada a la compra de productos básicos y dirigida a las unidades familiares que reciban prestaciones de ámbito público. En ambos casos, el objetivo es que cada familia alcance unos ingresos mínimos en función de su composición.

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