Una espicha «como las de antes» bajo el Tendayu

Asistentes disfrutando de la primera sidra del año en el festival del Pueblo de Asturias. / PALOMA UCHA
Asistentes disfrutando de la primera sidra del año en el festival del Pueblo de Asturias. / PALOMA UCHA

El festival de la Primer Sidre l'Añu, apto para todos los públicos | «En cuanto los niños prueban juegos como la llave o la rana, aparcan la 'maquinita'», destacan los organizadores

EUGENIA GARCÍA GIJÓN.

Una fiesta regada con sidra no se agua porque la Semana Santa llegue lluviosa. Bajo el Tendayu cuando caen unas gotas, en el prau del Pueblo de Asturias cuando sale el sol, cientos de gijoneses, turistas y visitantes prueban las primeras sidras de la temporada. Setenta llagares presentan su néctar de manzana fermentado en el festival Primer Sidre l'Añu, que en su novena edición cosecha un volumen de público «similar, aunque quizá algo más bajo» que en años anteriores.

«Es un evento sin pretensiones, nada más que una gran espicha de las de antes, donde pasarlo bien, escuchar música y beber sidra», aseguraba ayer Marcos Abel Fernández, presidente de la Fundación Asturies XXI y director de la revista 'La Sidra', entidades organizadoras del evento. Y el disfrute se hacía patente en las caras de los asistentes, muchos de ellos familias con niños que agradecían la variada oferta de actividades infantiles.

Al juego de la rana se enfrentaba por primera vez Cynthia Núñez, de once años. «Es mucho más difícil que la llave y los bolos, pero guay y entretenido», reconocía, mientras lanzaba el disco intentando encajarlo en la boca de la rana. Hace ya tres años que cada Semana Santa viene con sus padres desde Santander, donde vive, a visitar el festival. «Nos gusta mucho la sidra y el evento está muy bien para los niños, juegan al aire libre, tienen para correr y no les faltan juegos», explicaba su madre, María Zubillaga.

El encargado de organizarlos es Sixto Nosti. Va mesa por mesa invitando a los niños a participar y afirma que «en cuanto prueban los juegos, aparcan la 'maquinita' y no vuelven ni a mirarla». «Juegos como el tiru cuerda están desapareciendo, así que es importante que los niños los conozcan», opinaba.

Para los mayores, el principal entretenimiento era la sidra. 1.800 culinos calculaba haber escanciado Xunde Vega, de Los Cojohonudos del llagar El Neciu, ayer a mediodía. «La comedia que montamos y lo fresca y rica que está la sidra» son los secretos de que «tengamos clientes que vienen todos los años desde hace cinco y que ya son amigos». Es lo que tienen las espichas.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos