El Principado detecta que la contaminación se dispara por las noches en la zona oeste de Gijón

Un operario de Emulsa camina por la playa de Poniente, con una nube de los complejos industriales de la zona oeste al fondo. / E. C.
Un operario de Emulsa camina por la playa de Poniente, con una nube de los complejos industriales de la zona oeste al fondo. / E. C.

El promedio de partículas superó este año los límites autorizados uno de cada tres días, según Fernando Lastra

IVÁN VILLAR GIJÓN.

«Tenemos problemas». Sin medias tintas, el consejero de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Fernando Lastra, admitía ayer en la Junta General del Principado que la calidad del aire en la zona oeste de Gijón dista mucho de ser la recomendable. «Reconozco el elevado número de superaciones del valor límite diario en la zona del parque del Lauredal», añadió, dando por buenas las mediciones realizadas por la nueva estación móvil de vigilancia puesta en marcha por el Ayuntamiento de Gijón, que desde su instalación en la avenida del Cerillero a mediados de julio registró uno de cada tres días niveles por encima de la media diaria permitida de 50 microgramos de partículas PM10 por metro cúbico de aire. Lastra, de hecho, aportó datos procedentes de las estaciones fijas de la avenida de la Argentina (gestionada por el Principado), Tremañes y Jove (ambas de titularidad privada). «A 18 de agosto el valor medio para todo el periodo era de 43,6 microgramos, con un número de superaciones de 85 días sobre un total de 158, esto es, un 33%. Es cierto que esa zona necesita una actuación más firme e intensa, porque tiene valores superiores a los que estamos obteniendo en el resto de la ciudad, donde afortunadamente sí nos mantenemos en los términos de la normativa».

El consejero añadió que los mayores picos «se producen en horario nocturno», por lo que «creemos que el origen (de las partículas) es mayoritariamente industrial». Recordó que en el marco de las medidas contempladas en el plan de calidad del aire de Gijón de 2014 se realizó un estudio para determinar las principales fuentes emisoras de contaminación, que determinó que el tráfico representa «una magnitud muy importante», como origen de casi el 50% de las partículas captadas. No obstante, dadas las peculiaridades horarias de las superaciones registradas en el entorno del Lauredal se comprometió a «volver a estudiarlo para ver si esta situación se puede atribuir de forma inequívoca a la actividad industrial». Más allá de la cuestión horaria, también apunta a la industria el hecho de que los mayores niveles de partículas coinciden con los momentos en los que soplan vientos del suroeste. «Sabemos que esa es una zona donde se concentra una industria especialmente emisora, con Arcelor, la cementera, Aboño y el puerto, por citar las grandes instalaciones».

Nuevo plan de calidad

Lastra consideró que las medidas que vienen reflejadas en la revisión del plan de calidad del aire aprobada recientemente por el Principado «tendrán un efecto particular sobre esa zona». En particular aquellas que tienen que ver con la modificación de las autorizaciones ambientales de las empresas y con la reducción de los límites de emisión permitidos. «Asturias convive con una industria emisora. Esa es una realidad objetiva. Y por eso necesitamos un tratamiento preciso, riguroso y serio, con inversiones, acuerdo y un diálogo exigente y responsable. Es lógico que las empresas se resistan al endurecimiento de las condiciones de emisión, pero nuestra nuestra exigencia será que se cumpla el plan. Hablamos de empresas determinantes para nuestra comunidad autónoma en términos de empleo y de actividad industrial, pero que también tienen sus responsabilidades y sus obligaciones con los ciudadanos y con la salud pública». El consejero admitió por otra parte la necesidad de «más recursos humanos» para los servicios de inspección.

Lastra realizó estas declaraciones en respuesta a sendas preguntas de los diputados Ovidio Zapico, de IU, y Héctor Piernavieja, de Podemos. El primero señaló varias carencias que, en su opinión, tiene el plan de calidad del aire una vez revisado, entre ellas que «ni amplía, ni reubica las estaciones de medición, sobre cuya homologación tenemos dudas fundadas». Piernavieja fue especialmente crítico con respecto al control de las emisiones de ArcelorMittal. «La exigencia ambiental de la Unión Europea va a ir a más. Por eso la única forma de garantizar su permanencia en Asturias es que realice las inversiones necesarias para adoptar medios de producción más limpios y se deje de parches. El problema ya está sobre la mesa y lo más caro que podemos hacer es no hacer nada».

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